El Mundial 2026 en Canadá, México y Estados Unidos ha dado inicio con partidos emocionantes y actuaciones destacadas. Entre ellas, la del árbitro argentino Yael Falcón Pérezquien hizo su debut en la competición con una actuación que dejó a todos impresionados.
En el partido entre Suecia y Túnez por el Grupo FFalcón Pérez demostró un control absoluto del juego, aplicando las nuevas reglas de la FIFA con precisión y criterio. El encuentro, celebrado en el Estadio Monterreyterminó con un marcador de 5-1 a favor de los suecos, pero la verdadera estrella fue el árbitro argentino.
Un inicio sin complicaciones
El partido comenzó con muy poco trabajo para Falcón Pérez. A los cinco minutos, tuvo que detener el juego por la presencia de dos pelotas en el campo, y a los 19 minutos aplicó una de las nuevas reglas de la FIFA para combatir las pérdidas deliberadas de tiempo. Tras advertir la demora de un futbolista tunecino en un saque lateral, contó los segundos reglamentarios y cambió la posesión para Suecia.
La primera mitad transcurrió sin conflictos importantes. Falcón Pérez ordenó la pausa de hidratación a los 22 minutos y manejó correctamente una acción confusa dentro del área tunecina. Prefirió recurrir a advertencias verbales antes que a las tarjetas, como ocurrió con Hannibal Mejbria quien retó por una protesta exagerada.
Un segundo tiempo con más acción
El complemento le exigió algo más al árbitro argentino. A los dos minutos, Yan Valery llegó tarde sobre Gabriel Gudmundsson en una acción que pudo haber derivado en tarjeta amarilla. Falcón Pérez optó por la advertencia y mantuvo su línea de conducción. Cuatro minutos después, volvió a mostrarse criterioso cuando Jesper Karlström cometió una infracción desde atrás sobre Rano Khedira.
La primera amarilla del encuentro llegó a los ocho minutos del segundo tiempo, destinada a Khedira por una acción dura sobre Karlström. Falcón Pérez aplicó correctamente la ventaja para no cortar un avance sueco y, una vez detenido el juego por una posición adelantada, fue en busca del infractor para mostrarle la tarjeta.
Un momento de controversia
El único asterisco de una actuación que rozó la perfección llegó a los 39 minutos del complemento. Mattias Svanberg convirtió lo que era el cuarto gol sueco, pero el asistente Facundo Rodríguez levantó el banderín por una supuesta posición adelantada. La revisión del VAR permitió advertir un leve e imperceptible roce de Alexander Isak que modificaba la trayectoria del balón y habilitaba al mediocampista que acababa de ingresar. La decisión original fue corregida y el tanto terminó siendo convalidado.
Más que un error del asistente argentino, la acción expuso una de esas jugadas límite para las que fue creado el videoarbitraje. El contacto de Isak resultó prácticamente imposible de detectar a simple vista, incluso para observadores con acceso a las repeticiones televisivas.
Con una conducción serena, buena lectura disciplinaria y una correcta utilización de las herramientas reglamentarias, Falcón Pérez completó un debut mundialista convincente. El argentino, uno de los tres árbitros del país presentes en la Copa del Mundo junto con Tello y Darío Herreradejó una imagen más que positiva.



