El Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS) informó que el miércoles pasado Estados Unidos notificó una reducción del 20 % en el suministro de gas natural destinado a México. La noticia generó preocupación porque el país solo cuenta con reservas suficientes para tres días de consumo.

Según la información oficial, la causa del recorte no fue una decisión política sino el inicio de un mantenimiento programado en la infraestructura de Texas que transporta el gas a través del punto conocido como Inyección Ramones. El paro, programado del martes 24 de septiembre al domingo 4 de octubre, afectó la capacidad de importación entre 950 y 1 350 millones de pies cúbicos diarios.

Incidente en el gasoducto texano y respuesta mexicana

Durante la misma semana, el El Paso Natural Gas Company (EPNG) reportó una situación de fuerza mayor en su estación de compresión El Paso C, ubicada en El Paso, Texas. Ese imprevisto redujo aún más el flujo de gas hacia México, intensificando la alerta crítica emitida por la autoridad mexicana.

Ante la emergencia, la SENER convocó a un comité operativo integrado por CENAGAS, la CFEPemex y Cenace. La coordinación de estas entidades permitió mantener el suministro operativamente manejable durante cinco días, levantando la alerta el domingo por la noche.

Impacto en la seguridad energética de México

El episodio subraya la fragilidad de una cadena de suministro en la que el 75 % del gas consumido proviene de Estados Unidos, y gran parte de ese volumen llega por rutas que atraviesan Texas. Sin sistemas de almacenamiento significativos, el país se ve expuesto a interrupciones que pueden comprometer la generación eléctrica, que depende en un 62 % del gas natural.

El titular del CENAGAS, Cuitláhuac García, ha reiterado la necesidad de desarrollar instalaciones de reserva. En noviembre pasado se planteó un proyecto para ampliar la capacidad de almacenamiento a diez días, enfocándose en yacimientos agotados y cuencas salinas en regiones norte, centro y sur del país.

Proyecciones de dependencia futura

El analista Stephan Mothe, de BloombergNEF, señaló que el consumo de gas natural en México podría alcanzar los 11 mil millones de pies cúbicos diarios en los próximos años. Según sus cálculos, la dependencia de importaciones de EE.UU. era del 70 % en 2025 y se prevé que suba al 80 % para 2030, lo que incrementaría la vulnerabilidad nacional.

Ante este panorama, el gobierno evalúa la posibilidad de permitir la fractura hidráulica en ciertos yacimientos no convencionales, aunque todavía falta completar los estudios de viabilidad financiera y definir un plan de ejecución concreto.

En síntesis, la reducción puntual del 20 % en el suministro de gas desde EE.UU. ha puesto en evidencia la carencia de reservas estratégicas y la alta exposición de México a eventos inesperados en la infraestructura estadounidense. La respuesta coordinada de Pemex, CFE, Cenace y la SENER logró evitar un desabasto inmediato, pero el debate sobre la autonomía energética y la expansión del almacenamiento continúa como prioridad nacional.