Un crecimiento moderado en el cuarto trimestre
El desempeño de la economía brasileña en el cuarto trimestre de 2024 ha sido un tema de análisis y debate. Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el Producto Interno Bruto (PIB) creció un modesto 0,2% en comparación con el tercer trimestre. Este crecimiento es notablemente inferior al promedio del 1% registrado en los primeros tres trimestres del año. La caída en el consumo de las familias, que se esperaba que se mantuviera estable, sorprendió a muchos economistas al registrar una disminución del 1%.
Desaceleración del consumo familiar
El consumo de las familias es un indicador clave de la salud económica. En 2024, se anticipaba un crecimiento del 5%, pero el resultado final fue de solo 3,7%, lo que representa una caída de 1,3 puntos porcentuales. Este ajuste en el consumo podría ser un signo de que las familias están adaptándose a un entorno económico más desafiante, posiblemente influenciado por el aumento de las tasas de interés. La intermedia financiera también mostró un desempeño decepcionante, con una caída del 0,3% en lugar del crecimiento esperado del 1,3%.
Perspectivas para 2025 y más allá
Mirando hacia el futuro, se espera que la economía brasileña enfrente desafíos significativos. Las proyecciones para 2025 sugieren que la componente cíclica de la economía, que responde a la política económica, podría desacelerarse a un crecimiento de entre 1% y 1,5%. Sin embargo, se anticipa que la componente exógena, impulsada por una buena cosecha y el rendimiento del petróleo del pre-sal, podría acelerar hasta aproximadamente 3,2%. Esto sugiere que, aunque la economía podría enfrentar una desaceleración, ciertos sectores seguirán mostrando un crecimiento robusto.
La inflación, que se cerró en 4,8% en 2024, también será un factor crucial a considerar. Las políticas monetarias y fiscales deberán estar más sincronizadas para abordar los desafíos económicos. La gran pregunta es si el presidente Lula permitirá que la desaceleración tenga un impacto negativo en el empleo, a pesar de sus efectos positivos sobre la inflación, o si tomará medidas para estimular la economía antes de que se presenten problemas más graves.


