España es conocida por sus playas de ensueño, pero la playa de La Griega, en el concejo asturiano de Colunga, ofrece una experiencia única: caminar junto a las huellas de dinosaurios que datan de hace 150 millones de años.
Este rincón del litoral asturiano combina naturaleza, historia y paleontología, creando un escenario perfecto para los amantes de la ciencia y la aventura. Con más de 800 metros de arena acantilados impresionantes y las aguas del mar Cantábrico, la playa de La Griega es un destino que no puedes perderte.
Las icnitas de La Griega: un tesoro paleontológico
En el extremo oriental de la playa, se encuentran las llamadas icnitas huellas fosilizadas dejadas por dinosaurios saurópodos y terópodos durante el Jurásico Superior. Estas marcas, perfectamente señalizadas, son visibles cuando las condiciones del terreno lo permiten.
Entre todas las huellas descubiertas, destacan algunas pertenecientes a saurópodos que alcanzan hasta 1,25 metros de diámetro consideradas las icnitas más grandes encontradas hasta ahora en el mundo. Este hallazgo convierte a la playa de La Griega en un destino muy popular para familias, aficionados a la paleontología y viajeros curiosos.
La Costa de los Dinosaurios: un recorrido por el tiempo
La playa de La Griega forma parte de la conocida Costa de los Dinosaurios un tramo de unos 65 kilómetros ubicado entre Gijón y Ribadesella. Esta zona reúne varios yacimientos con huellas y restos fósiles de reptiles prehistóricos, demostrando que millones de años atrás la región estuvo habitada por distintas especies de dinosaurios.
Además de La Griega, los visitantes pueden recorrer otros puntos destacados como los acantilados de Lastres, el puerto y el faro de Tazones, o los acantilados de Tereñes, donde también se encuentran huellas que han resistido el paso del tiempo.
Un destino para toda la familia
Más allá de ser un atractivo turístico, la playa de La Griega ofrece una oportunidad única para viajar al pasado, aprender sobre la historia natural del planeta y comprobar que, en plena costa española, todavía es posible caminar muy cerca de las pisadas que dejaron gigantes prehistóricos hace millones de años.
Este lugar no solo es ideal para disfrutar de un día de playa, sino también para educar y entretener a los más pequeños, convirtiendo una visita a la playa en una experiencia inolvidable y enriquecedora.



