En medio de la emergencia sísmica que ha afectado a Venezuela, un equipo de monitoreo sismológico instalado en 2013 en el sector La Chicharronera sobre la falla de Boconó ha desaparecido. Este dispositivo, ubicado en una propiedad del exgrandeliga Melvin Mora contenía datos irremplazables sobre la actividad sísmica de la región, incluyendo el terremoto del 24 de junio de 2026.
El geólogo Frank Audemard junto a las doctoras Luz Rodríguez y María E. Linares ha hecho un llamado público para que el equipo sea devuelto. En un video compartido en redes sociales, Audemard explicó la importancia científica del instrumento, el cual formaba parte de la red de monitoreo de una de las fallas más activas del país.
Un equipo vital para la seguridad del país
La estación sísmica desaparecida era parte de una red de aproximadamente 300 estaciones que Funvisis tenía en operación. Sin embargo, según el profesor Raúl Estévez de la Universidad de Los Andes (ULA) solo entre 3 y 4 de estas estaciones estarían operativas actualmente. La crisis que ha afectado a instituciones científicas como Funvisis ha dejado de reflejar la actualización de datos de estos equipos desde alrededor de 2014.
Audemard destacó que el equipo no solo tiene un valor económico sino que es infraestructura crítica para la seguridad del país. La desaparición del sensor ha generado preocupación entre los expertos, quienes señalan que la recuperación del dispositivo permitiría avanzar en el análisis del evento sísmico del 24 de junio y mejorar la preparación ante futuros terremotos en la región.
La falla de Boconó y su relación con el terremoto reciente
La falla de Boconó monitoreada por el equipo desaparecido, está relacionada con el primer terremoto registrado el 24 de junio de 2026 de magnitud 7,2. Según Audemard, el sensor permitía registrar información sobre la actividad geológica de la zona, datos que son vitales para comprender el comportamiento de la falla y mejorar los modelos de amenaza sísmica.
El llamado a la recuperación del equipo ha generado cientos de reacciones en redes sociales, donde usuarios expresan su preocupación por la pérdida de capacidad científica en medio de la emergencia sísmica. Muchos se preguntan cómo es que Funvisis no se ha dado cuenta de la falta de este importante equipo de medición en más de 12 años.
Un llamado a la colaboración ciudadana
Especialistas coinciden en que la devolución del sensor permitiría avanzar en el análisis del evento sísmico y mejorar la preparación ante futuros terremotos. Audemard pidió que el equipo sea devuelto a cualquier autoridad, como un CDI una Comuna una Alcaldía o directamente a Funvisis para reintegrarlo a la red nacional de monitoreo.
Cualquier información sobre el paradero del equipo puede ser canalizada a través de las autoridades competentes o directamente a los investigadores involucrados. La recuperación del sensor no solo es una prioridad científica, sino también una necesidad para la seguridad de la población en una región altamente vulnerable a los terremotos.



