Saltar al contenido
4 junio 2026

Cundinamarca limita el uso de agua de Indega tras revisión ambiental

La CAR negó el uso de tres pozos y bajó el caudal permitido a Indega, reduciendo el aprovechamiento del recurso hídrico sin cancelar la concesión por completo

En una decisión administrativa dada a conocer el 15 de abril de 2026, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ajustó las condiciones de la concesión de agua otorgada a Indega, embotelladora vinculada a Coca‑Cola en el municipio de La Calera. La resolución 347 de 2026 mantiene vigente parte del permiso, pero introduce recortes concretos en las fuentes y en la capacidad de extracción, con el objetivo de mitigar el impacto en los acuíferos locales y responder a las observaciones técnicas y sociales sobre el uso del recurso.

Según lo comunicado por Alfred Ballesteros, director de la entidad, la medida incluye la denegación del uso de tres manantiales y una reducción del caudal máximo autorizado. Esta intervención no implica una clausura total de la operación industrial, sino una reconfiguración del aprovechamiento que obliga a la empresa a operar con límites más estrictos y a priorizar prácticas de gestión hídrica sostenibles.

Qué cambió en la concesión

La resolución 347 de 2026 especifica que Indega no podrá seguir captando agua de los pozos numerados como 5, 6 y 7, ubicados en el predio Los Cerritos de la vereda Santa Helena. En paralelo, la CAR autorizó que continúen en funcionamiento los pozos 1, 2, 3 y 4, situados en el predio San José de la misma vereda. Con este ajuste la capacidad total de captación se redujo de 3,2 a 1,9 litros por segundo, lo que equivale a una disminución aproximada del 42 por ciento en el aprovechamiento hídrico reportado por la empresa.

Motivos y consecuencias prácticas

La CAR argumentó que la decisión responde a evaluaciones técnicas sobre la disponibilidad de recarga de los acuíferos y a reclamos de comunidades locales preocupadas por la sostenibilidad del recurso. El recorte de fuentes y caudal busca evitar la sobreexplotación de manantiales y reducir posibles efectos en la calidad y cantidad de agua destinada a usos comunitarios y ambientales. Para Indega, la medida supone adaptar su operación productiva, replanificar flujos y revisar medidas de eficiencia y reúso del agua.

Impacto para la operación de la embotelladora

Prácticamente, la limitación obliga a Indega a optimizar su consumo en procesos de lavado, embotellado y enfriamiento, e implementar tecnologías de gestión del agua que minimicen pérdidas. Aunque la entidad conserva parte de la concesión, la reducción del 42% en el caudal disponible implica cambios en la programación de producción y posibles inversiones en tratamiento y reciclaje del agua para compensar la menor disponibilidad.

Repercusiones ambientales y sociales

Desde la perspectiva comunitaria y ambiental, la resolución pretende proteger la salud de los ecosistemas locales y garantizar agua para usos domésticos en La Calera y alrededores. La restricción de los pozos en Los Cerritos busca preservar la recarga de acuíferos y reducir impactos sobre caudales de manantiales que alimentan microcuencas. A corto plazo, la medida puede generar debate sobre equidad en el acceso al recurso entre actividades industriales y comunidades rurales.

Próximos pasos y obligaciones

La CAR mantendrá mecanismos de seguimiento para verificar el cumplimiento de la resolución y exigirá a Indega reportes periódicos sobre consumo, medidas de mitigación y restauración. La empresa deberá ajustar sus planes operativos y, posiblemente, presentar planes de manejo hídrico que incluyan metas de reducción de consumo, tecnologías de reúso y acciones de compensación ecológica. Esta determinación administrativa abre la puerta a un monitoreo más riguroso del uso industrial del agua en la región.

Conclusión

La decisión de la CAR representa un balance entre la continuidad de la actividad productiva y la protección del recurso hídrico: mantener cuatro pozos operativos y negar tres más, reducir el caudal autorizado a 1,9 litros por segundo y exigir responsabilidades técnicas para evitar la sobreexplotación. Para la población y las autoridades locales, la resolución 347 de 2026 será un referente sobre cómo regular concesiones en zonas sensibles y cómo exigir a empresas como Coca‑Cola mejores prácticas de gestión del agua.

Autor

Camilla Pellegrini

Camilla Pellegrini, genovesa y antigua enfermera, aún cuenta la noche en urgencias de Sampierdarena cuando decidió transformar la experiencia clínica en contenidos divulgativos. En la redacción respalda un enfoque riguroso y lleva consigo postales y apuntes de turnos reales.