En la noche del jueves, las fuerzas militares de Estados unidos llevaron a cabo una nueva serie de ataques contra Irán, marcando la sexta noche consecutiva de enfrentamientos. Según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) los ataques comenzaron a las 18H00 GMT con el objetivo de degradar aún más las capacidades militares iraníes.
Aunque no se han divulgado detalles específicos sobre los objetivos alcanzados, los medios estatales iraníes reportaron explosiones en la ciudad de Bushehr donde se encuentra la única planta nuclear civil del país. Estas explosiones fueron atribuidas al enemigo estadounidense por la televisión estatal iraní. Además, se reportaron una serie de explosiones no atribuidas en la ciudad costera de Bandar Abbas.
Impacto en infraestructuras civiles y militares
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní afirmó que los ataques estadounidenses tuvieron como objetivo infraestructuras civiles, incluidos puentes ferroviarios, y calificó los bombardeos de crimen de guerra flagrante. Por su parte, responsables militares estadounidenses indicaron que los ataques alcanzaron aproximadamente 90 objetivos militares iraníes incluyendo sistemas de defensa aérea y depósitos de misiles y drones.
El ejército iraní respondió con ataques contra bases estadounidenses en la región, incluyendo un sistema interceptor de misiles Patriot en Kuwait un sistema de alerta temprana en Qatar y depósitos de combustible en Baréin. Estos contraataques forman parte de las ofensivas iraníes contra las bases estadounidenses en la región.
Escalada en el conflicto y sus implicaciones
La nueva ofensiva representa una escalada adicional en el conflicto, que se produce en medio de la creciente tensión entre Washington y Teherán. El presidente estadounidense, Donald Trump había dado por terminado el acuerdo marco de alto al fuego firmado el 17 de junio, acusando a Teherán de mantener los ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 25 por ciento del comercio marítimo mundial de petróleo, ha sido un punto clave en el conflicto. Los ataques estadounidenses se han centrado en sistemas de defensa costera y depósitos de misiles de crucero ubicados en la isla de Gran Tunb en el golfo Pérsico.
La prensa iraní reportó explosiones cerca del puerto de Bandar Abbas en la isla de Qeshm y en Bandar Imam Khomeini. Además, hubo ataques contra la ciudad de Bushehr donde se encuentra la única planta nuclear civil del país. Como respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní declaró que había atacado objetivos militares estadounidenses en la región, amenazando con bloquear más exportaciones energéticas.
Reacciones internacionales y consecuencias
El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) acusó a Irán de arrastrar a todo Medio Oriente al caos. Los países miembros de esta alianza, todos aliados de EE.UU., acogen en su territorio o aguas bases o presencia militar estadounidense. Algunos de ellos tienen firmados acuerdos de defensa con Washington.
La situación en la región sigue siendo volátil, con posibles consecuencias significativas para el comercio marítimo y la estabilidad energética mundial. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán continúan escalando, con ambos bandos realizando ataques y contraataques que amenazan con intensificar aún más el conflicto.



