El mercado energético sufrió una reacción inmediata cuando Irán anunció que el estrecho de Ormuz quedaba abierto a la navegación comercial tras el acuerdo de tregua. El petróleo Brent, referencia internacional, registró una caída cercana al 12%, situándose en torno a US$88 por barril después de cotizar por encima de los US$97 horas antes. Paralelamente, los futuros del West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos descendieron aproximadamente 12,48%, hasta cerca de US$82,85 por barril; pese a esa baja, permanecen por encima del nivel de US$70 que se observaba antes del inicio del conflicto.
Movimiento en las plazas financieras
La reapertura del paso marítimo impulsó además los índices bursátiles de Wall Street. El Dow Jones subió cerca de 2,2%, hasta los 49.599,70 puntos, mientras que el Nasdaq y el S&P 500 registraron ganancias de alrededor del 1,53% y el 1,30% respectivamente, alcanzando nuevos máximos. En paralelo, imágenes tomadas por reporteros mostraron a un petrolero con bandera india, el LPG Jag Vasant, navegando en aguas vinculadas con el estrecho de Ormuz y recalando en el puerto de Mumbai, evidencia visual de que la ruta volvió a utilizarse tras el anuncio.
Por qué cayó tanto el crudo
Los analistas señalan que los precios habían subido con fuerza tras el bloqueo del paso estratégico, que había comenzado más de un mes antes y presionó rápidamente la oferta. Giovanni Staunovo, analista de UBS, destacó la alta sensibilidad del mercado ante señales de escalada o distensión, un comportamiento que explica movimientos abruptos como la caída reciente. Además, según Tamas Varga de PVM Investment, factores como la naturaleza temporal de un alto el fuego de diez días entre Israel y Hezbolá, y los objetivos declarados por Israel sobre el régimen iraní, habían contribuido a sostener cotizaciones altas hasta recibir noticias de apertura.
Oferta y sanciones
La posibilidad de que un acuerdo entre Estados Unidos e Irán alivie las sanciones al sector energético iraní generó expectativas de un aumento de la oferta global, y eso presionó los precios a la baja. En conversaciones previas, Washington proponía suspensiones prolongadas de la actividad nuclear iraní, mientras que Teherán había sugerido plazos menores; en ese marco, surgieron indicios de acuerdos parciales sobre uranio altamente enriquecido (UHE) y la eventual exportación de parte de las reservas, aunque esas propuestas seguían sujetas a verificación y negaciones posteriores por parte de medios estatales iraníes.
Incertidumbres políticas y militares
Pese al alivio que supuso el anuncio, persisten dudas. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó en la red social X que el paso estaría «totalmente abierto» durante el resto del periodo de tregua, sin aclarar si se refería a la pausa entre Israel y Hezbolá o a otro alto el fuego con alcance distinto que, según fuentes, finaliza el 22 de abril. A su vez, el presidente Donald Trump celebró la reapertura en su plataforma, pero mantuvo que el bloqueo militar estadounidense hacia buques destinados a puertos iraníes permanecería vigente hasta que un acuerdo estuviera completado al 100%, introduciendo un matiz operativo que limita el efecto inmediato sobre la oferta.
Negociaciones y próximas rondas
La Casa Blanca y mediadores pakistaníes han impulsado encuentros para avanzar en un entendimiento más amplio; fuentes indicaron que podría celebrarse una nueva ronda de negociaciones en Pakistán tras intentos previos, algunos frustrados en Islamabad. Un escenario posible, según mediadores citados, sería la firma de un memorando de entendimiento seguida de un acuerdo comprensivo en un margen de 60 días, aunque diferentes voces en Irán mostraron reservas y exigieron garantías frente a lo que consideraron condiciones humillantes.
Conclusión: mercados atentos a cada señal
La apertura del estrecho de Ormuz produjo un retroceso notable en los precios del petróleo y un rebote en bolsas, pero los activos energéticos siguen sensibles a novedades políticas, militares y nucleares. Mientras los inversores evalúan si el alivio será sostenido por un aumento real de la oferta, persisten riesgos que pueden revertir la tendencia. En ese contexto, los mercados permanecen vigilantes a cada declaración oficial y a la evolución de las conversaciones diplomáticas, conscientes de que una noticia puede cambiar con rapidez el panorama de la energía global.