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21 junio 2026

Cómo la altitud afecta el rendimiento en el Mundial 2026: análisis científico

El Mundial 2026 en México, Estados Unidos y Canadá presenta desafíos únicos debido a las diferencias de altitud. Descubre cómo la ciencia explica estos fenómenos.

Cómo la altitud afecta el rendimiento en el Mundial 2026: análisis científico

El Mundial 2026 marcará un hito al ser el primer torneo que se celebra en tres países: México, Estados Unidos y Canadá. Esta edición no solo es histórica por su alcance geográfico, sino también por los desafíos que presenta la variación de altitud entre las sedes. Desde Vancouver hasta la Ciudad de México, los jugadores y el balón se enfrentarán a condiciones únicas que la física y la fisiología explican.

La presión atmosférica varía significativamente entre las sedes, afectando tanto el rendimiento de los atletas como el comportamiento del balón. En ciudades como la Ciudad de México, a 2,240 metros sobre el nivel del mar, la presión atmosférica es un 27% menor que a nivel del mar, lo que hace que el aire sea «más delgado». Esto tiene un impacto directo en la respiración y la movilidad del balón.

El efecto de la altitud en los jugadores

Los futbolistas acostumbrados a jugar a nivel del mar, como en Vancouver o Nueva York, enfrentarán dificultades en ciudades de gran altitud. La hipoxia arterial causada por la menor disponibilidad de oxígeno, reduce la capacidad de realizar sprints consecutivos y aumenta la fatiga prematura. Sin embargo, en sprints cortos, la menor resistencia del aire puede favorecer a los jugadores que sepan aprovecharlo.

El doctor Miguel García Guerrero, especialista en la relación entre la ciencia y el deporte, explica que los jugadores dependen de fibras de contracción lenta que requieren un flujo constante de oxígeno. En ciudades altas, la falta de oxígeno genera hipoxia arterial, lo que reduce la capacidad de realizar esfuerzos intensos y prolongados.

El comportamiento del balón en diferentes alturas

La presión atmosférica también influye en cómo se mueve el balón en el aire. En ciudades altas, como la Ciudad de México, el balón viaja más rápido y con mayor fuerza de impacto debido a la menor resistencia del aire. Esto se debe a que hay menos moléculas con las cuales chocar, reduciendo la fuerza de resistencia.

Además, el famoso «chanfle» o efecto Magnus es notoriamente menor en alturas elevadas. Para que el balón realice este efecto, se requiere una presión atmosférica suficiente que genere una diferencia de presión mientras el balón gira. En mayor altitud, la fuerza resultante que hace curvar al esférico es menor, y su trayectoria se vuelve casi recta.

Adaptación y entrenamiento

La disparidad entre las sedes obliga a los equipos a un proceso de recalibración técnica. Los jugadores deben reentrenar su percepción neuromuscular mediante campamentos de altura y sesiones intensivas de tiro. Estos campamentos, realizados con al menos un par de semanas antes del torneo, permiten que el cuerpo se aclimate a la falta de oxígeno y que el cerebro de los jugadores «recalibre» la fuerza y el ángulo necesarios para realizar pases y tiros.

Miguel García Guerrero, Director Ejecutivo de la Red de Popularización de la Ciencia y la Tecnología en América Latina y el Caribe (RedPOP), considera que a México le conviene la localía, jugar en el Estadio Azteca, donde nuestros jugadores ya están acostumbrados a la ventaja física de su «memoria muscular» ante la altitud.

El balón oficial Trionda

El balón oficial del Mundial 2026, el Trionda, presenta cambios que se espera compensen los desafíos geográficos y de la física. Este balón incorpora texturas y relieves y cuenta con tecnología de termofusión en la que los paneles no son planos. A diferencia de los 20 paneles de modelos anteriores, el Trionda reduce las costuras y lo deja en 4 paneles.

Además, este balón incluye un sensor interno capaz de rastrear su posición 500 veces por segundo. Este chip interno permite obtener información sobre la velocidad del balón, trayectorias y otros datos que ayudarían a comprobar si en la Ciudad de México los cañonazos y los chanfles cambian por la presión atmosférica, en comparación con otras sedes.

La ciencia del fútbol en Universum

La exposición «La ciencia está en la cancha» en Universum, Museo de las Ciencias de la UNAM, en la Ciudad de México, aborda el fútbol desde muchos ángulos, analizando el juego desde la perspectiva de la persona en la cancha, el aficionado y otros elementos. Los visitantes pueden realizar actividades como comparar su propia velocidad de carrera con la de los grandes deportistas o explorar los ángulos y la transferencia de momento al patear o lanzar un balón.

La exposición muestra la fundamentación científica de las trayectorias, especialmente cómo se realiza un tiro con chanfle, considerado la parte más fascinante de la ciencia del fútbol. En ese sentido, la exposición «La ciencia está en la cancha» es una oportunidad de encontrar elementos para disfrutar el fútbol a nuevos niveles en el marco del Mundial.

Autor

Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.