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19 junio 2026

Cómo el Mundial de Fútbol 2026 podría impulsar la igualdad de género en el deporte

El Mundial de Fútbol 2026 promete ser el evento más visto de la historia, pero ¿aprovechará esta plataforma para impulsar la igualdad de género en el deporte?

Cómo el Mundial de Fútbol 2026 podría impulsar la igualdad de género en el deporte

El Mundial de Fútbol 2026 se perfila como el evento deportivo más visto de la historia, con una audiencia proyectada de seis mil millones de personas. Este fenómeno global no solo promete romper récords de asistencia y ingresos, sino que también presenta una oportunidad única para abordar la desigualdad de género en el deporte.

ONU Mujeres ha destacado la capacidad del fútbol para unir a personas de todas las culturas y fronteras, y ha hecho un llamado para aprovechar este momento histórico. El deporte, en particular el fútbol, es un instrumento poderoso para construir solidaridad y promover acciones a favor de la igualdad de género.

El impacto global del Mundial de Fútbol 2026

El torneo de 2026 será el primero en contar con 48 equipos, 104 partidos y 16 ciudades anfitrionas. Se espera que cinco millones de aficionados asistan a los estadios, con ingresos por patrocinio que superarán los 2.800 millones de dólares. Este evento no solo será un espectáculo deportivo, sino también un fenómeno cultural y económico sin precedentes.

La Copa Mundial Femenina de 2026 ya atrajo a casi 2.000 millones de espectadores, marcando un hito en la historia del deporte femenino. Se proyecta que el fútbol femenino supere los 800 millones de aficionados para 2030, posicionándose entre los cinco deportes más populares del mundo. Sin embargo, la pregunta clave es si el fútbol aprovechará este momento para impulsar la igualdad de género con la misma determinación con la que exige excelencia en la cancha.

La brecha salarial y la representación femenina

La FIFA proyecta ingresos de aproximadamente 9.000 millones de dólares solo en el año del Mundial masculino de 2026. Durante el ciclo comercial entre 2026 y 2026, se espera alcanzar los 13.000 millones de dólares, un aumento del 70 % respecto al ciclo anterior. En contraste, los ingresos de élite en el deporte femenino podrían alcanzar los 3.000 millones de dólares en 2026, un crecimiento del 340 % en cuatro años.

A pesar de estos avances, la brecha salarial de género sigue siendo significativa. Ninguna mujer figura en la lista de Forbes 2026 entre los 50 atletas mejor pagados del mundo. El fondo de premios del Mundial Femenino de 2026 representó apenas un tercio de los 440 millones de dólares entregados en el torneo masculino en Catar, a pesar de haber aumentado un 300 % desde 2019.

Además, las decisiones sobre el torneo más influyente del fútbol se toman mayoritariamente sin la experiencia de mujeres en el juego. Un estudio de 2026 indica que las mujeres ocupan poco más del 32 % de los cargos ejecutivos en federaciones deportivas internacionales. Según la FIFA, solo el 5 % de las entrenadoras de fútbol registradas a nivel mundial son mujeres.

La violencia contra mujeres y niñas en el contexto del fútbol

El fútbol une al mundo, pero también puede intensificar riesgos para millones de mujeres. Diversos estudios muestran vínculos entre grandes eventos deportivos y el aumento de la violencia contra mujeres. En Brasil, los días en que juega el equipo local, las amenazas contra mujeres aumentan un 23,7 % y las agresiones físicas un 20,8 %.

Además, mujeres que trabajan en el fútbol —como entrenadoras, árbitras o periodistas— enfrentan acoso, abuso y violencia sistemática, mientras los mecanismos de protección siguen siendo insuficientes. A nivel global, una de cada tres organizaciones que trabajan para erradicar la violencia contra las mujeres ha tenido que suspender o cerrar programas por falta de financiamiento.

Las niñas menores de 14 años abandonan el deporte al doble de ritmo que los niños, no por falta de talento, sino por barreras como la pobreza, los estereotipos, la presión social, los cambios corporales y la falta de referentes. Sin embargo, las niñas que practican deportes permanecen más tiempo en la escuela, retrasan la maternidad y acceden a mejores oportunidades laborales.

El programa Una victoria lleva a otra de ONU Mujeres ha fortalecido las habilidades de liderazgo de más de 3.200 niñas en Brasil y Argentina a través del deporte. Cada niña que abandona el deporte representa una potencial líder, innovadora o agente de cambio que el mundo pierde.

Brasil albergará la Copa Mundial Femenina de Fútbol en 2027, la primera que se celebra en suelo sudamericano, y reunirá a 32 selecciones en ocho ciudades. Los Juegos Olímpicos de París 2026 fueron los primeros en tener plena igualdad de género, lo que demuestra que aún es posible alcanzar hitos históricos.

Cada Mundial concentra la atención global. Cada Mundial es una oportunidad para transformar el mundo. Hoy, el fútbol tiene el mayor escenario de su historia y también la responsabilidad más urgente: impulsar la igualdad de género para todas las mujeres y niñas.

Autor

Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.