BBVA Research reportó que el Mundial 2026 ofreció un impulso temporal al consumo privado en México durante junio de 2026, pero no logró revertir la trayectoria de contracción del gasto en el país.

Ultimo aggiornamento: 17 julio 2026. El dato importa porque muestra que un evento de gran escala no bastó para dinamizar de forma sostenida la demanda interna nacional, y porque ofrece señales sobre la distribución sectorial de los beneficios económicos del torneo.

Comportamiento agregado del consumo en junio de 2026

El Indicador de Consumo Big Data registró en junio una disminución mensual del 0.2% y una caída anual del 4.9%, acumulando cinco meses consecutivos de contracción, lo que evidencia la debilidad persistente de la demanda interna. Estos resultados mostraron que, pese a la llegada de visitantes y eventos vinculados al torneo, el efecto agregado fue insuficiente para cambiar la tendencia general del consumo privado en México.

Sectores que mejoraron y sectores que cayeron

El sector de entretenimiento fue el más beneficiado, con un aumento mensual del 16.5% y un crecimiento anual del 24.8%, el mayor incremento desde octubre; este repunte estuvo concentrado en actividades vinculadas a partidos, retransmisiones y eventos paralelos. En contraste, los rubros ligados al turismo presencial registraron retrocesos significativos: el gasto en hoteles cayó 10.5% mensual y el de restaurantes retrocedió 4.9%, lo que indica una distribución desigual de la derrama entre subsectores.

Tiendas físicas versus comercio digital

El gasto en tiendas presenciales retrocedió 0.9% respecto al mes anterior, su mayor caída desde febrero, y a tasa anual disminuyó 3.8%, mientras que el comercio digital creció 1.6% mensual y se mantuvo 15% por encima del nivel de enero de 2026, reflejando una aceleración estructural hacia el consumo digital. Esta divergencia acentúa la fragmentación del impacto económico del Mundial entre canales de venta y tipos de consumo.

Factores subyacentes y perspectivas

El análisis identificó factores como la inflación acumulada, la cautela de los hogares, un menor dinamismo del empleo formal y la moderación de la masa salarial real como determinantes que limitaron el efecto del torneo sobre el consumo. BBVA Research anticipó que la atonía de la demanda interna persistirá durante la segunda mitad de 2026 y proyectó una recuperación gradual a partir de 2027 conforme el sector industrial recobre dinamismo y esa mejora se traduzca en mayor demanda de servicios.

El Mundial generó movimientos notables en ciertos rubros y millones de visitantes, pero los beneficios no se distribuyeron de forma uniforme entre los sectores económicos ni lograron revertir la tendencia negativa del consumo privado en el corto plazo.