Bruce Springsteen celebra más de cinco décadas en la escena musical y, a sus 76 años, sigue ofreciendo recitales que pueden durar varias horas. La exigencia de permanecer en pie, cantar y mover a la audiencia durante tanto tiempo ha convertido la resistencia física en una pieza esencial de su preparación. En una reciente conversación con Tim McGraw, el «Jefe» explicó que su secreto no radica en rutinas extremas, sino en una combinación balanceada de alimentación y ejercicio adaptada a su edad.
Entrenamiento moderado que prioriza la movilidad
El cantante confesó que ya no corre como antes: «Ya no corro», admitió, y sustituyó esa práctica por caminatas y sesiones ligeras en el gimnasio. Levanta pesas ligeras para mantenerse tonificado y, de vez en cuando, utiliza la cinta de correr, aunque su preferencia actual es caminar. «Cuanto más viejo te hacés, menos tenés que hacer«, resumió, indicando que la intensidad disminuye a medida que avanza la edad. Además, dedica tiempo a actividades que favorecen la flexibilidad y la fuerza sin sobrecargar el organismo.
Una dieta enfocada en la calidad y la moderación
Cuando se le preguntó por la clave que le permite mantener la energía requerida para sus extensas presentaciones, Springsteen fue categórico: «Lo más importante es la alimentación, la alimentación, la alimentación». Su plan alimenticio se basa en controlar tanto la cantidad como la calidad de lo que ingiere. «No como demasiado y no como alimentos malos, excepto de vez en cuando, cuando quiero divertirme un poco», explicó, subrayando la importancia de los alimentos nutritivos y la flexibilidad ocasional.
En cuanto a la distribución de las comidas, el músico reveló que su mañana comienza con una porción pequeña de fruta. Tras esa ligera ingesta, pospone la comida principal para la noche, diciendo: «Como un poco de fruta por la mañana y después ceno. Eso me ha mantenido delgado y fuerte». Esta estrategia le permite evitar la sensación de pesadez durante el día y conservar la vitalidad para los ensayos y los shows.
El peso relativo del ejercicio y la alimentación
Springsteen reconoce que el ejercicio sigue siendo un componente necesario, pero recalca que su impacto es menor comparado con la dieta. «Creo que para cualquiera que intente ponerse en forma, el ejercicio siempre es importante, por supuesto, pero la alimentación es el 90% del juego», afirmó con convicción. Esta proporción refleja su experiencia personal tras décadas de giras y el aprendizaje de que la nutrición adecuada es el motor que sustenta la resistencia y la recuperación.
En síntesis, el artista ha estructurado una rutina basada en la constancia y la adaptación: ejercicios moderados que preservan fuerza y movilidad, y una alimentación enfocada en la calidad, la moderación y la sincronización adecuada. El resultado es la posibilidad de seguir ofreciendo conciertos extensos, manteniendo tanto la apariencia física como la energía necesaria para su legendaria carrera.



