Este otoño, las cafeterías mexicanas se convierten en el escenario de una nueva batalla por la atención del consumidor. Starbucks y Tim Hortons han anunciado lanzamientos de coleccionables vinculados a la festividad de Halloween, utilizando la escasez y la interacción digital como palancas para generar afluencia a sus locales.
Ambas marcas buscan transformar un simple vaso o taza en un objeto de deseo que justifique la visita a la sucursal. La estrategia se basa en la combinación de ediciones limitadas requisitos de compra y plataformas móviles, lo que crea una dinámica de juego que atrae tanto a clientes habituales como a coleccionistas ocasionales.
Starbucks apuesta a los coleccionables de Peanuts
El gigante del café inició su campaña el 21 de septiembre, distribuyendo un total de 190,000 piezas de una colección inspirada en la historieta Peanuts y el personaje Snoopy. El calendario comprende cuatro fechas de salida: 21, 24 y 28 de septiembre, y 2 de octubre. Cada lote se liberará en sucursales seleccionadas, y la adquisición de cualquier artículo requerirá la compra obligatoria de una bebida Venti preparada en barra.
Calendario y requisitos de compra
Diego Recalde, director de Marketing de Starbucks México, explicó que la fragmentación de la distribución busca equilibrar la demanda, tras haber vendido el 90 % de los artículos disponibles en el día de lanzamiento de 2025. Además, la mecánica está diseñada para trasladar el interés coleccionable al consumo interno, obligando al cliente a consumir una bebida para obtener la pieza.
La gama incluye vasos de cristal y plástico, termos naranjas, bolsas de tela con llavero, peluches y bebidas temáticas como el “Snoopy Frappuccino” (moca blanco con crumble y cold foam de calabaza) y otras variantes con matcha o vainilla. La colección completa cuenta con diez artículos, entre los que destacan un vaso de vidrio con forma de Snoopy y una taza de cerámica.
Tim Hortons responde con Hallowtims
Treinta años después de su llegada a México, Tim Hortons lanzó la campaña “Hallowtims” el 17 de septiembre, con vigencia hasta el 5 de noviembre de 2026. La oferta incluye tres diseños de tazas —un gato negro, un fantasma blanco y una calabaza naranja— comercializados en paquetes de tres por 549 pesos. La compra está restringida al ecosistema móvil de la cadena mediante la aplicación Tims App, y solo está disponible en restaurantes de Monterrey, Saltillo, Estado de México, Querétaro y Ciudad de México.
Oferta y canales digitales
Lucía López Sarre, Chief Marketing & Innovation Officer de Tim Hortons México, señaló que la estrategia busca “construir vínculos más allá del café”, utilizando la exclusividad del producto como gancho para la aplicación. A diferencia de Starbucks, que vincula cada pieza a la compra de una bebida, Tim Hortons ofrece la posibilidad de adquirir un set de tres tazas sin necesidad de consumir un producto adicional, pero sí mediante la descarga y uso de la app.
El precio de 549 pesos convierte al paquete en una propuesta de colección y no solo en un accesorio de consumo. Al ser una oferta limitada, la disponibilidad depende del inventario, lo que incentiva a los usuarios a actuar rápidamente.
Impacto en el tráfico y las ventas
Ambas iniciativas persiguen la misma meta: generar tráfico adicional a las cafeterías durante la temporada de otoño. En el caso de Starbucks, la compañía reportó una caída del 2 % en ventas comparables en México durante el segundo trimestre de 2026, después de haber registrado un crecimiento del 3.8 % en el mismo período del año anterior. La colección de Snoopy busca revertir esa tendencia, apoyándose en indicadores como transacciones, rentabilidad y Brand Power para medir su éxito.
Tim Hortons, por su parte, utiliza la campaña Hallowtims para reforzar su posición en un mercado históricamente dominado por Starbucks. Al ofrecer una experiencia de compra digital exclusiva y un producto de colección a un precio atractivo, la cadena espera captar a consumidores que buscan novedad y exclusividad.
En conjunto, estas campañas demuestran cómo el Halloween se ha transformado en una plataforma para que las marcas de café amplíen su relación con los clientes, convirtiendo una festividad tradicional en una oportunidad de venta cruzada y fidelización mediante objetos de valor coleccionable.



