Situado en la avenida Juárez 52, justo frente a la Alameda Central y a pocos pasos del Palacio de Bellas Artes, la Carso Alameda representa una de las intervenciones inmobiliarias más visibles del grupo de Carlos Slim en el Centro Histórico de la Ciudad de México. El edificio ocupa un terreno de 773 m² y cuenta con 10,485 m² de construcción, distribuidos en 98 unidades habitacionales que conviven con locales comerciales de alto nivel.

El entorno es un corredor peatonal de gran afluencia, donde se entrelazan oficinas, comercios, museos y monumentos coloniales. Esta ubicación estratégica permite a los residentes acceder rápidamente a transporte público, servicios de salud y opciones recreativas, haciendo del proyecto una propuesta atractiva para quienes buscan vivir en el corazón de la capital.

Combinación de vivienda y negocios del Grupo Slim

En el mismo edificio funcionan dos sucursales emblemáticas del imperio empresarial familiar: una de Sanborns y otra de Inbursa. La primera, famosa por sus tiendas y restaurantes, cuenta con una larga presencia en el Centro Histórico, incluyendo la icónica Casa de los Azulejos a escasa distancia. La segunda, brazo financiero del conglomerado, está dirigida por Marco Antonio Slim Domit, hijo del magnate.

Ambas unidades comerciales están ubicadas prácticamente una junto a la otra en el número 52 de la avenida Juárez, generando un micro-ecosistema donde la vida residencial y la actividad comercial se retroalimentan, reforzando la propuesta de uso mixto que caracteriza a muchos de los desarrollos de Inmuebles Carso.

Del Hotel Bamer al exclusivo complejo residencial

El edificio que hoy alberga la Carso Alameda tiene sus raíces en el Hotel Bamer inaugurado en 1953. En su época, el hotel ofrecía alojamiento a viajeros y, en sus pisos superiores, el club “El Bamerette”, conocido por sus noches de jazz y sus vistas panorámicas. El inmueble resistió el devastador sismo de 1985, a diferencia de otros hoteles de la zona, pero cayó en abandono y cerró sus puertas en la década de los noventa.

Entre 2012 y 2014, bajo la dirección de la familia Slim, el edificio fue rehabilitado y convertido en Carso Alameda. La transformación mantuvo la fachada histórica, pero cambió la función del interior: de hotel a residencia de lujo con 98 departamentos, señalando una estrategia de reactivación habitacional en una zona que había experimentado pérdida de población y decrecimiento del valor inmobiliario.

Alcance y resultados financieros de Inmuebles Carso

El proyecto forma parte de un portafolio mucho más amplio. Según los registros públicos de la empresa, Inmuebles Carso administra al menos 3,546 viviendas repartidas entre la Ciudad de México, el Estado de México y Veracruz. La mayor concentración se encuentra en Nuevo Polanco y la zona de Granadas (2,441 unidades), mientras que el Centro Histórico y la zona Reforma suman 423 unidades, y Vistas del Bosque en el Estado de México aporta 399 viviendas.

En 2025, la compañía reportó ingresos netos de 8,812.6 millones de pesos, lo que representó un crecimiento del 4.1 % respecto al año anterior, según el ranking de Expansión. A pesar de haber bajado una posición en el listado (de 349 a 363), Inmuebles Carso sigue empleando a 1,076 personas y diversificando su cartera entre vivienda, oficinas y comercios, evidenciando la importancia de proyectos como Carso Alameda dentro de su estrategia de valorización de activos urbanos.