En un esfuerzo por mitigar el impacto de los altos precios internacionales del petróleo, el Gobierno de México ha implementado ajustes significativos en los estímulos fiscales a los combustibles. Estas modificaciones, publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF) entrarán en vigor a partir del 29 de agosto de 2026 y afectarán tanto a la gasolina Premium como al diésel.

Subsidios a la gasolina Premium

La gasolina Premium verá una reducción en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) pasando de 5.43 pesos a 5.32 pesos por litro. Este ajuste representa un descuento del 6.01% o 0.34 pesos por litro, marcando la segunda semana consecutiva en la que se activa este subsidio. Este movimiento busca aliviar la presión sobre los precios finales de este combustible, utilizado principalmente en vehículos de lujo y deportivos.

Ajustes en el diésel

Para el diésel combustible esencial para el transporte de mercancías y maquinaria pesada, la cuota del IEPS aumentará ligeramente de 1.28 pesos a 1.36 pesos por litro. Sin embargo, este ajuste incluye un subsidio del 22.83% o 1.53 pesos por litro, lo que compensa parcialmente el incremento. Este apoyo fiscal es crucial para mantener estables los costos de transporte y logística en el país.

Impacto en los precios finales

Según datos de la firma PETROIntelligence el precio promedio nacional del diésel se mantiene en torno a los 27.02 pesos por litro, mientras que la gasolina regular se ubica en 23.69 pesos y la Premium en 28.55 pesos por litro. Estos precios reflejan la estrategia del gobierno para controlar la inflación en los combustibles, a pesar de la volatilidad en los mercados internacionales.

Contexto internacional y acuerdos recientes

La decisión de ajustar los subsidios se enmarca en un contexto de tensión en los mercados globales de petróleo, exacerbada por conflictos en Medio Oriente. El cierre del estrecho de Ormuz un paso estratégico por el que circula el 20% del comercio mundial de crudo ha incrementado la presión sobre los precios. Ante esta situación, el Gobierno de México y los empresarios gasolineros acordaron extender por seis meses la estrategia para mantener precios máximos de 24 pesos por litro para la gasolina regular y menos de 27 pesos para el diésel.

Estos ajustes en los subsidios son parte de una estrategia más amplia para estabilizar los precios de los combustibles y proteger el poder adquisitivo de los consumidores. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) continuará monitoreando la situación y realizando los ajustes necesarios para garantizar la estabilidad en el sector energético.