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16 julio 2026

Banxico y la tasa neutral: navegando entre la incertidumbre y la precisión

La política monetaria de Banxico enfrenta desafíos únicos al navegar la incertidumbre de la tasa neutral, una referencia en constante movimiento.

Banxico y la tasa neutral: navegando entre la incertidumbre y la precisión

Imagina navegar por un océano donde el norte magnético no es fijo, sino que se desplaza constantemente. Así es como Banxico enfrenta el desafío de determinar la tasa neutral (r*), una referencia crucial para la política monetaria. Esta tasa, que indica el nivel de interés consistente con una economía en su potencial y una inflación estable, no es un valor fijo, sino una estimación que varía con el tiempo y las condiciones económicas.

Al igual que los navegantes deben corregir su rumbo según la declinación magnética Banxico debe ajustar su política monetaria según la tasa neutral una tarea compleja debido a la incertidumbre que la rodea. Esta incertidumbre no es solo un problema de medición, sino también una consecuencia de factores económicos globales y locales que desplazan la referencia misma.

La incertidumbre de la tasa neutral: un desafío de medición

La primera fuente de incertidumbre proviene de la dificultad para medir la tasa neutral con precisión. Esta tasa no aparece en ninguna base de datos; debe inferirse mediante modelos económicos que arrojan bandas amplias y se revisan con cada nuevo dato. Orphanides y Williams advirtieron en 2002 que un banco central que se equivoca persistentemente sobre r* traslada ese error a su tasa de política. Propusieron reglas que no dependen de conocerla con precisión, una lección que llegó antes de que existiera una estimación canónica de la cual desconfiar.

Para México, esta incertidumbre es aún más pronunciada. Las estimaciones independientes de la tasa neutral son menos concluyentes que las oficiales. Castillo y coautores ubican la referencia en 2.7%, pero dentro de un intervalo de 1.4 a 5.2%. Mientras existe cierto consenso sobre el rumbo general, no lo hay sobre la declinación exacta. Esta incertidumbre obliga a Banxico a comunicar su postura monetaria no como una distancia frente a un punto único, sino como una probabilidad.

Factores que desplazan la tasa neutral: más que una cuestión monetaria

La segunda fuente de incertidumbre es más profunda: la tasa neutral misma se desplaza debido a factores económicos globales y locales. La demografía, el apetito global por activos seguros y el volumen de deuda pública que los gobiernos deciden emitir mueven el equilibrio. Campos, Fernández-Villaverde, Nuño y Paz estiman que un aumento de diez puntos del PIB en la deuda pública eleva r* entre 16 y 31 puntos base. La neutralidad monetaria dejó de ser un fenómeno exclusivamente monetario y hoy es también un resultado fiscal.

Para México, la anatomía de su propio norte es reveladora. Con un crecimiento potencial cercano a 2%, la tendencia explica apenas 1.3 puntos porcentuales del punto medio de 2.7%. El resto refleja riesgo país la oferta doméstica de activos seguros, la integración financiera y el ancla de las tasas reales globales. Estos factores hacen que la tasa neutral sea una referencia en constante movimiento, lo que añade otra capa de complejidad a la tarea de Banxico.

Implicaciones prácticas para la política monetaria de Banxico

La incertidumbre alrededor de la tasa neutral tiene implicaciones prácticas significativas para la política monetaria de Banxico. No existe una respuesta única sobre cuánto espacio queda para recortar si se deseara iniciar un nuevo ciclo de recortes, porque no existe un valor único de r*. Si la tasa neutral verdadera está cerca del piso del rango, la política sigue siendo moderadamente restrictiva y recortar es consistente con la meta. Si está cerca del techo, la postura podría ser ya acomodaticia y cada recorte adicional trabajaría contra la convergencia.

Quien opere asumiendo un punto está, en realidad, apostando a una ubicación dentro del rango que los datos todavía no pueden zanjar. Lo relevante hacia delante no es la próxima publicación del rango, sino cómo se mueve el balance de riesgos a su alrededor. Más deslizamiento fiscal lo empuja hacia arriba; menos apetito extranjero por activos mexicanos lo ensancha. Banxico debe gobernar el timón sabiendo, y comunicando, que incluso el norte magnético está en tránsito.

La lección de la literatura no es que la tasa neutral haya perdido utilidad, sino que su mayor aporte ya no está en fijar el destino con exactitud. Los navegantes no tiraron la brújula cuando descubrieron que el polo derivaba; más bien aprendieron a actualizar las cartas y a corregir el rumbo sobre la marcha. Para Banxico, el desafío es análogo. No se trata de encontrar un norte que no se mueve, sino de gobernar el timón sabiendo que la referencia misma está en constante evolución.

Autor

Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.