El 15 de junio de 2026Kiev se convirtió en el epicentro de uno de los bombardeos más intensos del Ejército ruso en las últimas semanas. El ataque dejó al menos 11 muertos y 53 heridos en todo el territorio nacional, pero la conmoción se multiplicó cuando se conoció el daño causado al histórico Monasterio de las Cuevassímbolo de la historia espiritual y cultural de Ucrania. La Unión Europea calificó esta agresión como un crimen de guerra.
Un ataque devastador en múltiples frentes
El ataque ruso a gran escala no solo afectó a Kiev, sino también a otras ciudades importantes de Ucrania. En Járkovcinco miembros de los equipos de rescate perdieron la vida mientras combatían un incendio provocado por un ataque anterior. El ministro del Interior, Ihor Klymenkoinformó que al menos otros cinco trabajadores de emergencias resultaron heridos. Mientras tanto, en Kiev, potentes explosiones retumbaron en toda la ciudad, con una oleada de misiles balísticos seguida de drones Shahed.
Las autoridades instaron a los residentes a buscar refugio bajo tierra, mientras periodistas de la AFP reportaban proyectiles interceptados en el cielo de la capital ucraniana. El alcalde de Kiev, Vitali Kitschkoindicó que varios edificios residenciales fueron alcanzados en dos distritos de la ciudad. Los pobladores corrieron para ponerse a salvo cuando una luz cegadora iluminó el cielo enrojecido por los incendios.
El Monasterio de las Cuevas: un símbolo en llamas
El Monasterio de las Cuevastambién conocido como Lavra de Kiev-Pecherskes un extenso complejo de monasterios e iglesias, algunas de ellas subterráneas, construido entre los siglos XI y XIX. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCOeste lugar ha sido un centro de peregrinación durante siglos. Sin embargo, en la madrugada del 15 de junio de 2026el monasterio se incendió tras un importante ataque aéreo ruso.
Epifanio de Kievprimado de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania, declaró: «Pedimos oraciones para salvar este santuario de la destrucción». Denunció que el ataque era un «crimen contra la humanidad, contra la historia y contra el cristianismo». El techo de la Catedral de la Dormición se incendió durante el ataque nocturno, causando daños irreparables a este símbolo de la fe ortodoxa.
Reacciones internacionales y consecuencias
El presidente ucraniano, Zelenskiconfirmó los datos del ataque poco antes de participar en la cumbre del G7 en Évian. Desde allí, escribió en su cuenta de X que este era «uno de los crímenes más graves perpetrados por Rusia contra la cultura cristiana hasta la fecha». Zelenski enfatizó la importancia de una respuesta contundente de los países del G7, especialmente en materia de defensa aérea y misiles antibalísticos.
Francia, a través de su presidente Emmanuel Macroncondenó los ataques, calificándolos de «totalmente injustificables». El ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrotcomparó el ataque al monasterio con el incendio de Notre Dame en París. Mientras tanto, el ministro de Exteriores de Ucrania, Andrí Sibigaacusó a Rusia de apostar por el terror en lugar de la diplomacia.
El ataque también dejó a 140.000 residentes de Kiev sin luz, según informó el alcalde Vitali Kitschko. Además, se reportaron tres muertos y tres heridos en la ciudad rusa de Tulaa unos 200 kilómetros al sur de Moscú, como resultado de un ataque ucraniano con drones.



