El presidente de Estados Unidos, Donald Trumpha anunciado que un acuerdo de paz con Irán se firmará este domingo. Este acuerdo, que ha sido mediado por Pakistánpermitirá la apertura inmediata del estrecho de Ormuzuna vía crucial para el comercio internacional.
La noticia ha generado expectativas y reacciones mixtas en la región. Mientras Trump celebra este avance, las autoridades iraníes han expresado cautela, indicando que el acuerdo podría tardar unos días más en concretarse.
El papel de Pakistán como mediador
El primer ministro de PakistánShehbaz Sharifha confirmado que su país está preparando la firma electrónica del acuerdo. Según Sharif, las conversaciones técnicas continuarán la próxima semana. «Estamos más cerca que nunca de un acuerdo de paz», declaró en la red social X.
Pakistán ha desempeñado un papel crucial en las negociaciones, actuando como intermediario entre Estados Unidos e Irán. Las negociaciones han sido intensas, con semanas de puntos muertos y amenazas cruzadas. Sin embargo, en los últimos días, ambas partes han indicado que están cerca de un acuerdo para poner fin a la contienda iniciada el 28 de febrero.
Reacciones y desafíos
La declaración de Trump contrasta con las palabras del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraníEsmaeil Baghaeiquien afirmó que el acuerdo no se firmaría el domingo. «No será mañana», declaró Baghaei, sugiriendo que podría ocurrir en los próximos días.
A pesar de los avances, la incertidumbre persiste. Este mismo sábado, Estados Unidos informó haber abatido varios drones iraníes que apuntaban a buques comerciales en el estrecho de Ormuz. La televisión estatal iraní, Iribindicó que el canciller Abás Araqchi declaró que mientras no se alcance un acuerdo sobre todas las cuestiones, no puede decirse con certeza que se ha alcanzado un principio de acuerdo con Estados Unidos.
Implicaciones para el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz es una arteria vital para el suministro mundial de petróleo. Trump ha afirmado que, una vez firmado el acuerdo, el estrecho quedará «abierto para todos«. Esto permitiría la reanudación del comercio y aliviaría las tensiones en la región.
Sin embargo, las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán aún están por resolverse. Este ha sido uno de los puntos más controvertidos en las conversaciones, y se espera que las discusiones continúen en las próximas semanas.
Manifestaciones y oposición interna
En Irán, manifestantes radicales han expresado su rechazo al acuerdo. En las manifestaciones a favor del Gobierno celebradas en todo Irán el sábado por la noche, partidarios de la línea dura opuestos al acuerdo expresaron públicamente su descontento. «Muerte al conciliador», coreaban algunos manifestantes, en una aparente referencia al canciller Abás Araqchi.
A pesar de las protestas, el acuerdo representa un paso significativo hacia la estabilización de la región. La apertura del estrecho de Ormuz y la resolución del conflicto nuclear podrían tener implicaciones globales, afectando el suministro de petróleo y la seguridad internacional.



