En un encuentro que llamó la atención de los medios, los miembros de Artemis II fueron recibidos en el Despacho Oval por el presidente Donald Trump a poco más de dos semanas del viaje alrededor de la Luna. La delegación incluyó a los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, así como al canadiense Jeremy Hansen. El jefe de Estado elogió el trabajo del equipo, subrayando la necesidad de personas dispuestas a asumir riesgos para que la nación avance, y agradeció públicamente su participación en la misión.
La reunión combinó el carácter protocolar de una recepción oficial con una breve rueda de prensa en la que el presidente repasó prioridades de su administración en materia espacial. Además de los saludos y las fotos oficiales, se produjeron declaraciones sobre la posibilidad de volver a la Luna antes de que concluya su mandato, mencionando la probabilidad de lograrlo hacia principios de 2029. En ese marco, también se destacó que la presencia de los astronautas sirve para inspirar y difundir los objetivos del programa espacial.
Encuentro oficial y mensajes públicos
Durante el acto, Trump aprovechó para remarcar iniciativas concretas: entre ellas la intención de crear una Fuerza Espacial y otras prioridades que, según dijo, fortalecerían la seguridad y la capacidad tecnológica del país. El tono de su intervención combinó reconocimiento a la tripulación y referencias a la política exterior; por ejemplo, mencionó una conversación con Vladimir Putin en la que habría propuesto «una pequeña tregua» en el conflicto de Ucrania, idea que presentó como potencialmente viable. El intercambio con la prensa continuó con preguntas diversas sobre temas nacionales e internacionales.
Posición de la agencia y permanencia en Washington
En paralelo a la visita, el administrador de la agencia espacial, identificado en las declaraciones como Jared Isaacman, confirmó que la sede de la NASA permanecerá en Washington, argumentando que la capital ofrece ventajas estratégicas para la gestión de la agencia. Ese anuncio refrenda la centralidad de la administración nacional en los planes espaciales y busca dar estabilidad institucional a los programas en curso. El mantenimiento de la sede busca facilitar la coordinación con otras agencias federales, el Congreso y socios internacionales.
Progreso técnico: la etapa central del SLS
La agencia aprovechó la coyuntura para presentar la etapa central del cohete Space Launch System (SLS), descrita como la sección más grande y potente del sistema de lanzamiento. La etapa central concentra la mayor parte de la estructura del vehículo y es esencial para el empuje inicial en el despegue. En términos técnicos, incorpora los tanques de hidrógeno y oxígeno líquido, el intertanque y la estructura frontal, todos componentes críticos para la operación segura y eficiente del cohete.
Traslado y montaje
La pieza fue trasladada desde el centro de ensamblaje de Michoud, en Nueva Orleans, hasta el Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde será integrada al resto del vehículo. Este movimiento logística marcó una etapa importante en la campaña de pruebas y ensamblaje del SLS, al activar la siguiente fase de verificación y ensamblaje final. La operación puso de relieve la coordinación entre varias instalaciones y equipos especializados, además de la complejidad mecánica que implica mover elementos de gran tamaño.
Implicancia para Artemis III y calendario
La sección presentada será clave para la misión Artemis III, prevista para mediados de 2027, según las indicaciones oficiales recogidas en el acto. Ese vuelo representa un paso crítico porque será el momento en que la cápsula de tripulación Orión deba ejecutar una maniobra de acoplamiento en la órbita terrestre con el resto del sistema antes de continuar hacia su objetivo. El avance en la etapa central aumenta las expectativas sobre la capacidad del país para cumplir los hitos previstos en la hoja de ruta lunar.
