El 16.04.2026 circuló en redes un registro audiovisual que muestra a una pareja de visitantes extranjeros siendo abordada en pleno día por un grupo de jóvenes identificados como raperos del Centro en el Centro Histórico de Cartagena. En el video, la turista expresa en inglés que no desea interacción y pide paso, pero los jóvenes insisten, rodean a la pareja y colocan sus gorras para exigir dinero. Este episodio reavivó el debate sobre la línea entre la expresión cultural y la coerción en espacios turísticos.
Las imágenes documentan cómo uno de los turistas entrega un billete de 50.000 pesos y otro da 10.000, mientras que la mujer añade billetes menores hasta sumar al menos 67.000 pesos entregados. Aun así, uno de los raperos rechaza un billete más pequeño y exige otro de mayor denominación, lo que usuarios en redes calificaron como un comportamiento intimidante y bochornoso. El material se difundió rápidamente y motivó la intervención de autoridades locales.
Qué se observa en el video
En el registro se aprecia que los jóvenes bloquearon el paso de los visitantes en una calle del casco antiguo, manteniendo una rutina cercana y persistente. La turista, en inglés, solicita repetidamente que la dejen continuar y hace gestos de rechazo, pero las actuaciones de los raperos no cesan; insisten colocando gorras y exigiendo dinero. Este modo de operar fue interpretado por espectadores como una forma de extorsión encubierta, y la escena sirve de ejemplo para discutir cómo algunas prácticas callejeras, aunque parte del ecosistema cultural, pueden transformarse en una imposición económica para terceros.
Respuesta de la alcaldía y medidas inmediatas
El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, se pronunció públicamente tras la difusión del video, calificando los hechos como coerción disfrazada de expresión cultural y anunciando acciones concretas. A través de su cuenta en X expresó rechazo al episodio, ofreció disculpas a la turista en nombre de la ciudad y aseguró que la Policía Metropolitana ya realiza labores para ubicar a los implicados. Turbay enfatizó que la intervención busca restablecer la convivencia sin que ello constituya persecución, sino el ejercicio de autoridad.
Medidas anunciadas
Como parte de la respuesta institucional, el Distrito convocó una mesa de trabajo interinstitucional que integrará a la Gerencia de Espacio Público, la Oficina de Asuntos Étnicos, la Secretaría del Interior, el IPCC, la Secretaría de Turismo y la Policía Metropolitana. El propósito es establecer una ruta de intervención con controles, límites y compromisos claros para colectivos urbanos y artistas callejeros, definiendo sanciones en caso de incumplimiento y mecanismos de seguimiento público a los acuerdos.
Implicaciones para el turismo y la convivencia
Este incidente plantea un reto sobre cómo compatibilizar la vitalidad cultural del Centro Histórico con la protección de visitantes y residentes. Cartagena depende en buena medida del turismo, por lo que la administración busca ordenar actividades informales sin estigmatizar a los artistas. La voluntad anunciada es socializar normas y espacios, así como garantizar que la experiencia turística no se vea empañada por prácticas percibidas como coercitivas.
Seguimiento y perspectivas
La Gerencia del Centro Histórico será la entidad encargada del seguimiento a los compromisos pactados en la mesa de trabajo, que se desplegará con controles y sanciones definidas públicamente. La administración local ya reportó la activación de la Policía para identificar a los jóvenes del video y advirtió consecuencias para los responsables. En paralelo, se plantea la necesidad de articular alternativas que permitan a los artistas urbanos desarrollar su expresión en condiciones de respeto y legalidad, evitando la transformación de la cultura callejera en una fuente de conflicto.
En definitiva, el episodio difundido el 16.04.2026 funciona como un llamado a delimitar prácticas y fortalecer rutas de convivencia en Cartagena: proteger a los turistas, preservar la oferta cultural y garantizar que el Centro Histórico siga siendo un espacio seguro y atractivo para visitantes y locales por igual.