En el corazón de Jamaica Estates, Queens, una propiedad con un valor histórico único ha cambiado de manos. La casa donde Donald Trump vivió hasta los 4 años, ubicada en el 85-15 de Wareham Place, ha sido vendida por 1,93 millones de dólares tras una extensa renovación de ocho meses. La identidad del nuevo propietario sigue siendo un misterio, pero la historia de esta residencia es fascinante.

Un refugio en Queens

Construida en 1940 por Fred Trump, padre del ex presidente y destacado desarrollador inmobiliario, esta residencia de estilo Tudor fue el hogar de la familia Trump hasta que se mudaron a una propiedad más grande en el mismo vecindario. Donald Trump ha descrito Jamaica Estates como un oasis en medio de otras zonas conflictivas de Queens. «Había zonas de Queens que eran conflictivas. Este lugar era un refugio», recordó en una entrevista. La zona, que Trump llamó un microcosmos le permitió comprender mejor la esencia de Nueva York.

La propiedad, que cuenta con 5 dormitorios y 3 baños, tiene una superficie de aproximadamente 288 metros cuadrados. Tras su construcción, la familia Trump dejó de ser propietaria hace varios años, según reportes de Associated Press.

Una historia de compras y ventas

En 2017, la casa se vendió por 2,14 millones de dólares, meses después de que Trump iniciara su primer mandato. El comprador fue una entidad llamada Trump Birth Home LLC. Posteriormente, la propiedad se ofreció brevemente en Airbnb, incluyendo una figura de cartón de Trump de tamaño real, ejemplares de su libro The Art of the Deal y una portada enmarcada de la revista People dedicada al presidente.

En 2019, la vivienda se puso a la venta por 2,9 millones de dólares, pero no encontró comprador. Fue en 2025 cuando el desarrollador Tommy Lin adquirió la casa por 835.000 dólares, tras un prolongado período de abandono. La propiedad había sufrido daños por agua, moho y estaba ocupada por gatos ferales, según informó The New York Post.

La renovación integral

Lin invirtió 500.000 dólares en una reforma integral del interior. La obra añadió una cocina de chef, pisos de madera con diseño de espiga y baños con estilo de spa, aunque mantuvo la fachada Tudor. Tras la remodelación, la vivienda volvió al mercado con un precio de 2,3 millones de dólares. Más tarde fue retirada de la venta y publicada otra vez con un precio final de 1,99 millones.

El valor histórico y la venta final

La propiedad entró en contrato en julio. El agente Joe Zhu, de RE/MAX Edge, confirmó que la operación finalmente se cerró en 1,93 millones de dólares, 70.000 dólares por debajo del último valor solicitado. Zhu señaló que la relación de la casa con Trump atrajo a numerosos interesados y que algunos le asignaban un valor histórico adicional.

Esta transacción no solo representa un cambio de dueño para una propiedad inmobiliaria, sino también un capítulo más en la historia de una de las figuras más influyentes de la política estadounidense. La casa, que alguna vez fue un refugio para un joven Donald Trump, ahora comienza un nuevo capítulo bajo un nuevo propietario.