El inicio de la participación argentina en Roland Garros tuvo un balance positivo: en la jornada de apertura hubo tres estrenos y tres victorias que devolvieron confianza al equipo nacional. En la arcilla parisina se combinaron partidos extensos y otros más controlados, con jugadores que supieron gestionar intensidad física y momentos decisivos. Estas presentaciones consolidan a varios tenistas argentinos en la siguiente fase del cuadro principal del Grand Slam, un torneo que exige tanto preparación física como mental.
En esa primera lectura general, sobresalen los nombres de Mariano navone, Francisco Cerúndolo y Camilo Ugo Carabelli, cada uno con estilos y recorridos distintos pero con el mismo objetivo: avanzar rondas y defender puntos en el ranking. Las victorias llegaron con distintos matices —debuts tranquilos, duelos maratonianos y sets resueltos en tiebreak— y todas aportan un impulso para la legión argentina que continúa en París.
Mariano Navone: estreno sin fisuras
El bonaerense Mariano Navone (38º del ranking ATP) arrancó su paso por París con un triunfo categórico ante el estadounidense Jenson Brooksby (63º): 6-4, 6-4, 6-4 en poco más de dos horas y media. A pesar de ceder el primer servicio en el inicio, Navone logró ajustar su juego, hacerse con el ritmo del partido y mantener la constancia en los intercambios largos. El resultado llegó tras una actuación precisa en los momentos tensos y refleja la continuidad de su progresión en el circuito.
Preparación y contexto deportivo
El triunfo de Navone se apoya en un tramo de meses con altibajos pero con resultados determinantes: subió desde el puesto 79 en marzo hasta meterse en el Top 40, gracias, entre otras cosas, a su título en el ATP 250 de Bucarest y a la final alcanzada en Ginebra, donde cayó frente a Learner Tien. Además, la defensa de los puntos obtenidos en París en la edición anterior (tercera ronda en 2026) era un objetivo concreto: con esta victoria asegura parte de esa continuidad. El siguiente rival en su camino será el checo Jakub Mensik (27º), que dejó en el camino al local invitado Titouan Droguet.
Francisco Cerúndolo: resistencia en la cancha 4
En la cancha 4, Francisco Cerúndolo (26º) protagonizó un encuentro más exigente: superó al neerlandés Botic van de Zandschulp por 6-3, 6-4, 6-7 (7-9), 6-4 tras cerca de cuatro horas de juego. Fue un duelo que combinó solidez inicial, un parcial decidido en un tiebreak dramático y la fortaleza física necesaria para retomar el control en el cuarto set. Cerúndolo deberá ahora medirse con el vencedor del cruce entre Gaël Monfils y Hugo Gaston; cabe recordar que Monfils disputa su último Roland Garros antes de anunciar su retiro al final de la temporada.
Camilo Ugo Carabelli y el aporte colectivo
Camilo Ugo Carabelli (N.º 59) tuvo un debut sólido frente al estadounidense Emilio Nava (94.º): ganó por 7-6 (10), 6-3, 6-3. El punto de inflexión fue el tiebreak del primer set, donde mostró temple para llevarse el primer tramo tras más de una hora de intercambio. Resolver el encuentro en sets corridos y en menos de tres horas le permite administrar el desgaste y pensar en la siguiente ronda, donde podría enfrentar al ganador del partido entre el peruano Ignacio Buse (31.º) y el ruso Andrey Rublev (13.º).
Panorama argentino y claves para avanzar
Además de Navone, Cerúndolo y Ugo Carabelli, avanzaron Thiago Tirante —que derrotó a Pablo Llamas Ruíz en cuatro sets— y Marco Trungelliti, vencedor ante Kyrian Jacquet en tres parciales. La combinación de resultados subraya la profundidad del tenis argentino sobre arcilla: manejo de peloteo largo, capacidad para disputar puntos decisivos y experiencia para recuperar energía entre partidos. En este contexto, la gestión del calendario, la recuperación física y la adaptación a las condiciones climáticas de París serán factores determinantes para mantener la racha de victorias en las próximas rondas.
