El Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM) ha completado su primera fase de modernización, una intervención que ha transformado significativamente sus instalaciones. Con una inversión de 6,500 millones de pesosel gobierno federal ha renovado áreas operativas y rehabilitado espacios en la Terminal 1 y la Terminal 2con la expectativa de recibir una parte importante de los 5.5 millones de turistas adicionales que, según estimaciones, generará el Mundial este año.
La presidenta Claudia sheinbaum inauguró hace unos días esta primera fase, que busca presentar instalaciones renovadas antes de la llegada de los aficionados que asistirán a los partidos en México. Sin embargo, la afluencia de turistas aún no se ha materializado en la magnitud esperada.
Una terminal renovada, pero con ajustes pendientes
Los resultados de la modernización son visibles en áreas de documentación, salas de espera, comercios y filtros de seguridad. Sin embargo, algunos detalles aún permanecen pendientes. En uno de los tres filtros de seguridad de la Terminal 1, trabajadores realizan ajustes menores en el piso, y las máquinas de inspección de equipaje permanecen parcialmente cubiertas con plásticos protectores, señal de que fueron instaladas recientemente.
«Se supone que todo estará listo mañana. Ojalá que así sea«, mencionaba ayer una oficial que custodia la zona y que prefirió no ser identificada. Los pendientes parecen responder más a acabados que a obras de fondo, y la operación diaria se desarrolla sin afectaciones visibles para los pasajeros.
Expectativas y realidad en el AICM
A lo largo de los pasillos aparecen aficionados con camisetas de la selección mexicana, pero predominan los viajeros habituales, pasajeros de negocios y familias que realizan vuelos nacionales o conexiones. La Terminal 1 del AICM sigue siendo la más importante del país por volumen de pasajeros, con 44,605,576 viajeros en 2026, según datos de la Agencia Federal de Aviación Civil.
Para quienes trabajan dentro de la terminal, la diferencia entre expectativa y realidad es evidente. Roberto, un taxista del aeropuerto, reconoce que esperaba una actividad mucho más intensa desde la semana pasada. «Esperábamos un poco más de movimiento desde la semana pasada, pero no ha llegado en la magnitud que pensábamos«, comenta.
El Fanport y la experiencia de los turistas
En la parte alta de la Terminal 1 opera el Fanportuna zona de entretenimiento con restaurantes, mesas de futbolito y una pantalla monumental donde serán transmitidos los partidos. Sin embargo, la afluencia se mantiene moderada. Rodrigo Escobar, uno de los coordinadores del espacio, considera que el verdadero movimiento podría llegar entre hoy y mañana, cuando los aficionados comiencen a concentrarse para asistir a los encuentros.
Mientras tanto, algunos turistas internacionales destacan la facilidad con la que han podido desplazarse dentro del aeropuerto. «Llegamos hace una semana y media y ha sido todo muy fácil, muy amigable y maravilloso. No estuvo lleno al salir ni entrar al aeropuerto. La transportación también ha sido muy sencilla«, afirma Jennifer, una visitante procedente de Estados Unidos.
La Terminal 2: terminada y operando con normalidad
A diferencia de la Terminal 1, la Terminal 2 no presenta rastros de trabajos de remodelación. Los proyectos fueron concluidos y entregados oficialmente por el gobierno federal, por lo que los pasillos lucen terminados, ordenados y operando con normalidad. Los pasajeros caminan sin prisa, las salas de espera mantienen ocupaciones habituales y el ambiente dista del movimiento que suele acompañar a los grandes eventos deportivos internacionales.
Mientras el reloj avanza hacia el partido inaugural, trabajadores, comercios y prestadores de servicios mantienen la esperanza de que la verdadera llegada del Mundial ocurra en las próximas horas. Por ahora, la calma sigue predominando en la principal puerta de entrada de México.



