En las calles de México, las cabinas telefónicas de Telmex se han convertido en un elemento casi nostálgico. Aunque su uso ha disminuido drásticamente con la llegada de los teléfonos móviles, estas estructuras siguen presentes. La razón detrás de su permanencia es una obligación legal que data de 1990, cuando Telmex se comprometió a mantener estas cabinas como parte de su servicio universal.
El título de concesión de Telmex, modificado durante el proceso de privatización, establece claramente que la empresa debe instalar y mantener operando cabinas públicas telefónicas en su área de servicio. Esta cláusula, conocida como condición 3-5, impide que Telmex retire estas estructuras sin una modificación regulatoria formal.
La disminución del uso y la permanencia de las cabinas
Según datos del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), el número de cabinas telefónicas disminuyó de 25,048 en 2015 a 19,682 en 2026, una reducción del 21% en solo cinco años. A pesar de esta caída, Telmex sigue siendo responsable del 72% de estas estructuras. La lógica del servicio universal exige que estas cabinas permanezcan, incluso en áreas donde no son rentables para la empresa.
Especialistas en telecomunicaciones argumentan que la permanencia de estas cabinas responde a la necesidad de garantizar el acceso a las comunicaciones en todas las comunidades. Sin embargo, la pregunta sigue en el aire: ¿qué futuro les espera a estas estructuras obsoleta?
El proyecto de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos
En 2026, el gobierno federal presentó un proyecto innovador: CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos. Esta iniciativa busca reutilizar parte de la infraestructura de las cabinas telefónicas para ampliar la conectividad en zonas con menor acceso a internet. La idea es transformar estas estructuras en puntos de acceso a internet inalámbrico o estaciones de servicios digitales.
Las cabinas, diseñadas para ser de acceso público y gratuito podrían convertirse en una herramienta clave para la inclusión digital. No se requeriría ingresar monedas, tarjetas telefónicas ni realizar ningún registro previo para utilizarlas. Esta propuesta surge en un contexto donde las cabinas ya no son relevantes para realizar llamadas, pero podrían tener un nuevo propósito.
Posibles transformaciones
Expertos en telecomunicaciones sugieren varias alternativas para el futuro de estas cabinas. Una opción es convertirlas en centros de servicios digitales o módulos de conectividad administrados por el gobierno. Otra posibilidad es transformarlas en puntos de acceso gratuito a internet aprovechando su ubicación estratégica y acceso a energía eléctrica.
Sin embargo, mientras continúe vigente la obligación establecida en el título de concesión de Telmex, existe la posibilidad de que las cabinas permanezcan sin cambios significativos. A nivel internacional, países como España han modificado su regulación para facilitar el retiro o la reconversión tecnológica de estas estructuras, pero en México, el debate sigue abierto.
La historia de las cabinas telefónicas de Telmex es un ejemplo fascinante de cómo las obligaciones legales y las necesidades sociales pueden interactuar. Mientras el mundo avanza hacia la digitalización, estas estructuras podrían encontrar un nuevo propósito, transformándose en un símbolo de inclusión y conectividad para todos.



