La presidenta Claudia Sheinbaum fue incluida en la lista de las 100 personas más influyentes de 2026 que publica la revista Time, y lo hizo por segundo año consecutivo. Este reconocimiento llega en medio de un gobierno que ha atraído atención tanto por su estilo político como por acciones contundentes en materia de seguridad. En el perfil que acompaña la selección, el periodista Ioan Grillo analiza las decisiones que han colocado a la mandataria en el centro del debate regional, desde la relación con Estados Unidos hasta los operativos contra grupos criminales.
La aparición de Sheinbaum en la lista de Time la convierte nuevamente en la figura mexicana más visible en esa nómina para 2026; en 2026 fue acompañada por el actor Diego Luna. El reconocimiento agrupa a líderes, artistas e innovadores de distinto signo y sirve como un termómetro de influencia pública. Más allá del prestigio, la inclusión plantea preguntas sobre el alcance real de esos logros y los desafíos pendientes en materia económica y de derechos humanos.
Por qué la decisión de Time importa
Que Time destaque a Sheinbaum apunta a dos cosas: reconocimiento internacional y validación de ciertas políticas. En su texto, Grillo subraya que la presidenta enfrentó desde el inicio presiones externas e internas; por ejemplo, las amenazas de aranceles y acciones militares por parte de figuras políticas en Estados Unidos cuando Donald Trump era presidente electo. La revista resalta además su estrategia para proteger la soberanía mexicana y, al mismo tiempo, evitar confrontaciones abiertas que hubieran escalado la tensión bilateral.
Las medidas contra el crimen organizado
Acciones estatales y cooperación
En el balance que presenta Time, uno de los puntos clave es la repuesta del gobierno ante los grandes cárteles: redadas en laboratorios, traslados de capos a custodia internacional y operaciones coordinadas que buscan desmantelar redes de fentanyl y trata por la frontera del Río Grande. Estas actuaciones fueron interpretadas por la revista como parte de una mezcla de populismo y pragmatismo que ha elevado la popularidad de la mandataria en la región, aunque no eximen de críticas sobre resultados estructurales.
El caso de «El Mencho» y sus consecuencias
Un hito señalado en la cobertura fue la caída del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, conocido como El Mencho, en una operación que se registró el 22 de febrero de 2026. La acción, que buscaba captura, desató una oleada de violencia en diversos estados: bloqueos, incendios de vehículos y decenas de muertos según reportes posteriores. Ese episodio, con impacto en eventos culturales y deportivos, confirmó la dimensión y el riesgo de los golpes contra estructuras criminales, al tiempo que alimentó el debate sobre costos y beneficios de la estrategia estatal.
Limitaciones y retos por delante
A pesar del reconocimiento, Time recuerda que México enfrenta problemas persistentes: una economía que avanza con lentitud, índices de violencia aún críticos y la ausencia de miles de personas desaparecidas. Estas asignaturas pendientes complican la posibilidad de convertir un impulso inicial en un legado duradero. La valoración internacional reconoce aciertos puntuales pero también subraya que la gobernabilidad y los derechos siguen siendo ejes centrales por resolver.
Contexto mexicano en las listas de Time
La presencia de Sheinbaum en 2026 se inscribe en una tradición de figuras mexicanas que han figurado en listas anteriores: entre ellas Andrés Manuel López Obrador en 2019, la actriz y productora Salma Hayek en 2026, la activista Olimpia Coral Melo Cruz en 2026, la buscadora María Herrera Magdaleno en 2026 y el expresidente Enrique Peña Nieto en 2013. Esta sucesión muestra cómo Time mezcla política, cultura y activismo al medir la influencia en distintos ámbitos.
Qué puede seguir para su mandato
La repetida inclusión de Sheinbaum en la lista de Time ofrece una fotografía de su liderazgo en un momento crítico: refuerza su proyección regional pero no garantiza soluciones duraderas a los grandes problemas del país. Convertir la atención internacional en transformaciones internas exigirá políticas económicas más robustas, avances claros en derechos humanos y una estrategia de seguridad que reduzca la violencia sin multiplicar costos sociales. En ese escenario, la presidencia de Claudia Sheinbaum se mantiene bajo escrutinio público y mediático mientras define los próximos pasos de su gobierno.