Pluspetrol ha formalizado una solicitud para adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), presentando un proyecto por USD 12.000 millones destinado al desarrollo del bloque Bajo del Choique – La Invernada en Vaca Muerta, provincia de Neuquén. La compañía privada, que adquirió estos activos tras la salida de Exxon Mobil del país, plantea una estrategia de largo plazo para convertir ese bloque en uno de los polos más importantes de producción no convencional en Argentina. En el escrito al régimen, Pluspetrol describe metas de perforación, procesamiento y transporte que buscan elevar significativamente la oferta local de hidrocarburos.
El plan se estructura en fases y combina inversión en activos convencionales con ampliaciones de la cadena logística. En términos operativos, la propuesta contempla la perforación de más de 600 pozos, la instalación de cuatro plantas de procesamiento y la construcción de ductos para la evacuación de crudo y gas. Según la presentación, la meta es alcanzar hasta 100.000 barriles diarios de petróleo y el equivalente de 12 millones de metros cúbicos diarios de gas en su punto máximo, todo en un horizonte de explotación extendido que se extiende a lo largo de varias décadas.
Cómo se propone ejecutar el proyecto
Pluspetrol describe el cronograma en dos etapas claramente diferenciadas. La primera fase se orienta al sector sur del bloque, con la construcción de dos plantas y la infraestructura necesaria para llegar a cerca de 50.000 bbl/d y unos 6 MMSm³/d de gas. Posteriormente, la segunda fase replicará inversiones en la parte norte del área para duplicar la producción en su pico. Esta separación por etapas permite escalar inversiones y adaptación tecnológica conforme se validan los rendimientos del yacimiento y se consolida la logística de salida.
Componentes de infraestructura clave
Entre los elementos más relevantes del plan figuran sistemas de procesamiento, redes de transporte y la integración con proyectos regionales. El proyecto incluye la ejecución de ductos de evacuación y la interconexión con iniciativas como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), en la que Pluspetrol participa junto a otros actores del sector. La vinculación con VMOS y su proyecto de oleoducto apunta a facilitar la salida a puerto y la exportación, mejorando la competitividad del crudo producido en la cuenca.
Impacto económico y social en la región
Pluspetrol sostiene que la ejecución del plan tendrá efectos multiplicadores sobre la economía local: generación de empleo, demanda de servicios y fortalecimiento de proveedores en localidades como Rincón de los Sauces y el norte de Neuquén. El proyecto promete potenciar la cadena de valor regional, desde la mano de obra especializada hasta la fabricación local de insumos y servicios asociados a la actividad hidrocarburífera, con un enfoque en inversiones consideradas por la compañía como eficientes y responsables.
Relevancia para el sector energético argentino
Si se aprueba la adhesión al RIGI, el plan de Pluspetrol sería uno de los mayores ejercicios de inversión privada en Vaca Muerta hasta la fecha. Para la industria, esto sería un termómetro del atractivo del régimen como herramienta para atraer capital de largo plazo y acelerar proyectos de gran escala. Además, la escalabilidad del plan podría influir en decisiones de otros actores que evalúan ampliar su presencia en recursos no convencionales.
Contexto corporativo y logística de salida
La compra de activos clave a Exxon Mobil a fines de 2026 posicionó a Pluspetrol como un referente con control mayoritario en varios bloques, mientras que socios regionales y globales mantienen participación en iniciativas conjuntas. La empresa participa en consorcios que impulsan la construcción de un oleoducto de gran capacidad hacia la costa atlántica, lo que añade un componente logístico determinante para materializar volúmenes importantes de crudo exportable. La coordinación entre inversión de campo e infraestructura de salida será crítica para que los volúmenes proyectados se concreten de forma rentable.
En síntesis, la solicitud al RIGI por parte de Pluspetrol representa una apuesta ambiciosa por escalar la producción en Vaca Muerta, conectar operaciones con infraestructura de exportación y generar efectos económicos locales. La decisión final sobre la adhesión será seguida de cerca por inversores y competidores, dado que su aprobación puede marcar un precedente sobre el alcance del régimen como catalizador de grandes inversiones en el sector energético argentino.