En un escalamiento significativo del conflicto en el Golfo Pérsico, estados unidos ha confirmado la destrucción de tres petroleros iraníes. Este acto de represalia sigue a los recientes ataques con misiles balísticos lanzados por la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) contra buques de guerra estadounidenses en la región.
El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) detalló que los ataques ocurrieron el 5 de septiembre de 2026 afectando a dos petroleros en el Golfo de Omán y uno en el Golfo Pérsico cerca de la estratégica isla de Kharg un punto clave para las exportaciones de petróleo iraní.
Detalles de los ataques y las represalias
Según el CENTCOM, los petroleros atacados formaban parte de una red clandestina multimillonaria que financia a la CGRI y a sus aliados regionales. Los buques afectados fueron el M/T Kylo en el Golfo de Omán, el M/T Downy cerca de la isla de Kharg y el M/T Stark 1 en el estrecho de Ormuz.
El almirante Brad Cooper comandante del CENTCOM, declaró: «Que el mensaje a la Guardia Revolucionaria Islámica sea claro: si atacan dos de nuestros barcos, les impondremos un coste económico aún mayor; destruiremos tres de los suyos.» Además, enfatizó que EE.UU. no dudará en defender sus fuerzas y, si es necesario, destruir la limitada y vulnerable flota petrolera de Irán.
Reacciones y consecuencias
Los medios estatales iraníes confirmaron los ataques, pero informaron que no hubo víctimas mortales en el petrolero cerca de la isla de Kharg. La Media Luna Roja Iraní reportó que las tripulaciones de los buques en el Golfo de Omán fueron evacuadas a tierra en botes salvavidas.
El conflicto se produce en un contexto de tensiones renovadas entre EE.UU. e Irán tras la expiración de un alto el fuego de 60 días el mes pasado. El presidente Donald Trump ha anunciado medidas económicas más duras contra Irán y cualquier país que lo apoye, mientras que el vicepresidente JD Vance ha expresado escepticismo sobre los informes de ataques iraníes contra civiles.
Impacto en la región y el mundo
El estrecho de Ormuz una vía marítima crucial, se ha convertido en un punto de conflicto entre Irán y EE.UU. con implicaciones globales en los precios de la energía. El conflicto ha elevado los costos energéticos a nivel mundial, afectando a los consumidores estadounidenses de cara a las elecciones de mitad de mandato en noviembre.
Mientras las tensiones continúan, la comunidad internacional observa de cerca los desarrollos en la región, con temores de una escalada aún mayor en el conflicto entre estas dos potencias.



