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4 junio 2026

Regulación de doulas: qué establece la nueva ley sancionada por Lula

El presidente Lula sancionó una norma que define el ejercicio profesional de la doula, establece formación mínima y garantiza su presencia en partos tanto en la red pública como en la privada

Regulación de doulas: qué establece la nueva ley sancionada por Lula

El presidente Luis Inácio Lula da Silva sancionó el 8 de abril de 2026 una ley que regula el ejercicio profesional de la doula en todo Brasil. Esta normativa obliga a hospitales públicos y privados a permitir la presencia de estas profesionales durante el trabajo de parto y el postparto inmediato, y define con claridad qué pueden y qué no pueden hacer dentro de una sala de parto. La norma surge tras años de reivindicaciones de colectivos y organizaciones, que reclaman reconocimiento, condiciones laborales y seguridad jurídica para quienes se dedican a acompañar a gestantes.

Qué establece la ley y a quién alcanza

La regulación determina que la doula brinda apoyo físico, emocional e informacional a la gestante en todas las etapas de la gestación, parto y puerperio inmediato. Se asegura la posibilidad de que la mujer elija libremente a la profesional y se establece que la presencia de la doula no sustituye al equipo médico ni elimina el derecho a un acompañante ya previsto por la normativa vigente. Además, queda prohibida la cobranza de tarifas adicionales por permitir la presencia de la doula, y los establecimientos deben facilitar condiciones básicas como espacios de vestuario y áreas de descanso al acreditar a las profesionales.

Ámbito de actuación y exclusiones

La ley permite la actuación de la doula en todos los tipos de parto, en situaciones de complicación y también en casos de aborto, siempre que respete los límites técnicos. Queda explícitamente prohibido que la doula manipule equipos médico-asistenciales, realice procedimientos médicos, de enfermería o fisioterapia, administre medicamentos o interfiera en decisiones técnicas del personal sanitario. Con estas restricciones se busca proteger la seguridad clínica y a la vez garantizar el acompañamiento humano que ofrece la profesional.

Requisitos de formación y reconocimiento de la experiencia

Para ejercer como doula la nueva norma exige haber completado el ensino médio y cursar una formación específica en doulagem con al menos 120 horas. Los certificados expedidos por instituciones extranjeras deberán ser revalidados en Brasil. Como alternativa, la ley admite que quienes acrediten más de tres años de experiencia comprobada en la actividad continúen ejerciendo, reconociendo así trayectorias ya consolidadas. Según la Federación Nacional de Doulas de Brasil (Fenadoulas), alrededor de 3.000 profesionales ejercen hoy en el país, cifra que puede crecer con la formalización.

Formación, revalidación y espacios de trabajo

El texto abre la puerta a la inclusión de estas profesionales en equipos de atención primaria y a la oferta de cursos técnicos en institutos federales, una iniciativa mencionada por el propio presidente durante la sanción. Esta orientación busca profesionalizar la actividad sin transformarla en un intrusismo clínico. La exigencia de 120 horas pretende homogeneizar conocimientos en técnicas de alivio no farmacológico del dolor, orientación sobre lactancia y promoción del acceso al prenatal, elementos centrales en la práctica de la doula según la norma.

Implicaciones para hospitales, profesionales y usuarias

En la práctica, la ley obliga a los centros de salud a adaptar protocolos y espacios para permitir la presencia de doulas acreditadas, aunque no crea automáticamente relación laboral ni derecho a remuneración por parte de la institución. Varias profesionales han señalado que, hasta ahora, su entrada era negada en muchas maternidades privadas y unidades del SUS, o se les solicitaba ocupar el lugar del acompañante. Con la nueva regulación, esas prácticas deberían cesar y abrirse discusiones sobre condiciones de trabajo, como descansos, alimentación y un posible piso salarial.

Voces desde la práctica

Doula desde 2019, Viviane Bon Campos relató situaciones en que era necesario intercambiar la presencia con el acompañante para garantizar apoyo en el expulsivo; la norma busca evitar esas improvisaciones. Durante la firma en el Planalto estuvieron presentes el ministro de Salud Alexandre Padilha, la ministra de las Mujeres Márcia Lopes, la diputada Benedita da Silva, la senadora Eliziane Gama y la primera dama Janja Lula da Silva, lo que subraya el respaldo político a la iniciativa y la intención de integrar estas responsabilidades en la red de cuidados.

Balance y pasos siguientes

La aprobación de esta ley representa el reconocimiento oficial de una práctica orientada hacia un parto más humanizado, pero abre nuevos retos: homologar formaciones, organizar el registro profesional, y negociar derechos laborales específicos. El Gobierno y congresistas ya mencionaron proyectos complementarios, como la regulación de parteiras tradicionales, lo que puede ampliar las modalidades de atención al nacimiento. En suma, la norma marca un antes y un después en la atención materna, al tiempo que delimita responsabilidades para proteger tanto a las usuarias como al personal de salud.

Autor

Roberta Tagliabue

Roberta Tagliabue durmió en la sala de espera del hospital San Martino para seguir un caso sanitario emergente; firma reportajes y coordina dossiers de verificación en la redacción como referente para Génova. Nacida en Sampierdarena, mantiene contactos directos con concejales y bibliotecas municipales.