La Compañía de Danza Martha Graham regresa a la Ciudad de México tras una ausencia de 45 años para ofrecer una única función el 20 de octubre de 2026 en el Palacio de Bellas Artes. La presentación forma parte del programa titulado “Martha Graham 100 años: La danza que transformó el siglo XX” y reúne piezas emblemáticas como Dark Meadow Suite (2016), Lamentation (1930), We the People (2026) y Chronicle (1936). El espectáculo está previsto a las 20:00 horas y representa una oportunidad para ver en escena la influencia histórica de Graham en el lenguaje de la danza contemporánea.
Fundada en 1926 en Nueva York, la compañía es considerada una de las agrupaciones de danza moderna más longevas de Estados Unidos. Martha Graham (1894-1991) desarrolló una técnica y una escuela propias que transformaron el paisaje coreográfico del siglo XX; su obra y su compañía se construyeron desde un estudio modesto en Manhattan hasta convertirse en referencia internacional. Un punto de inflexión en su trayectoria fue la beca Guggenheim de 1932, viaje durante el cual estudió las danzas rituales de México y la península de Yucatán.
Origen y influencia mexicana
El contacto con las comunidades indígenas y las ceremonias que observó en México alimentó lo que Graham denominó danzas de necesidad, es decir, piezas nacidas de exigencias humanas básicas como el nacimiento, la muerte y la fertilidad. Según Janet Eilber, directora artística de la compañía desde 2005, lo que Graham vio fueron expresiones “nacidas de la necesidad humana, la fertilidad, el clima, la comida y la religión”, elementos que reorientaron su propuesta hacia una danza más esencial y menos decorativa. Ese aprendizaje se tradujo en obras que priorizan la verdad física y la carga emocional por encima del espectáculo superficial.
El viaje de 1932 y su impacto
El periplo de 1932 no solo amplió su vocabulario escénico sino que consolidó una sensibilidad humanista en su obra. Al regresar, Graham incorporó ritmos, gestos y modos de presencia que rompieron con la estética académica dominante. En su repertorio, piezas como Dark Meadow Suite remiten a esa etapa: la suite de 2016 adapta elementos de la Dark Meadow original de 1946 y establece diálogo con la música del compositor mexicano Carlos Chávez, materializando así el encuentro creativo entre la coreógrafa y las raíces mexicanas.
El programa centenario
El programa programado para el 20 de octubre de 2026 combina obras históricas y encargos contemporáneos. Lamentation (1930) aparece como emblema: es un solo radical de apenas cuatro minutos en el que la bailarina, envuelta en tela morada, ofrece una imagen universal del duelo. Chronicle (1936) se entiende como una declaración contraria a la guerra; nació el mismo año en que Graham rechazó la invitación para presentarse en los Juegos Olímpicos de Berlín bajo el régimen nazi. Más reciente, We the People (2026), obra del coreógrafo Jamar Roberts, se suma como pieza de protesta contemporánea que, junto a Chronicle, reclama la atención del público hacia las crisis sociales actuales.
Mensajes y montaje
La directora Janet Eilber ha descrito a Chronicle como una pieza anti‑guerra y ha señalado que obras como We the People funcionan como «danza de protesta»: no buscan discursos verbales, sino posturas y gestos capaces de convocar a la acción colectiva. La Compañía, dirigida por mujeres desde su fundación, conserva el pulso político y humanista de Graham, combinando tradición y encargo contemporáneo para subrayar la vigencia de su legado. La visita a México forma parte de la gira internacional de aniversario 2026-26, y hasta ahora no se han anunciado otras escalas en América Latina.
Entradas y datos prácticos
Las localidades para la función del 20 de octubre de 2026 están disponibles en la taquilla del Palacio de Bellas Artes y a través de Ticketmaster. Los precios oscilan entre 420 pesos y 1,350 pesos. Ver en vivo a la Compañía de Graham en ese recinto implica disfrutar de una experiencia donde la arquitectura, la música y la coreografía dialogan: el montaje trae a escena tanto el peso histórico de obras de principios del siglo XX como voces coreográficas actuales, en una única noche que revisita la relación de Martha Graham con México y su impacto en la danza moderna.