En los últimos años la escasez hídrica ha impulsado a diversas entidades federativas a buscar alternativas para disminuir la presión sobre la red pública. En este contexto, el Estado de Michoacán está evaluando una medida que podría transformar la forma en que se diseñan los proyectos habitacionales: la captación de agua de lluvia en fraccionamientos y condominios recién construidos.

Propuesta de Guillermo Valencia Reyes

El diputado del PRI, Guillermo Valencia Reyes presentó al Congreso local una reforma al Código de Desarrollo Urbano. La iniciativa plantea que, a partir de la aprobación, todo nuevo desarrollo residencial—incluyendo condominios verticales—debe contar con sistemas de recolección instalados en techos y superficies expuestas. El legislador sostiene que la medida permitirá almacenar el agua pluvial para su posterior uso, evitando que se vierta directamente al drenaje y favoreciendo la autosuficiencia hídrica de los habitantes.

Impactos esperados para los nuevos desarrollos

Según la propuesta, los tanques de almacenamiento deberán ubicarse en áreas comunes de los condominios, con capacidad suficiente para cubrir las demandas domésticas básicas, como descargas de inodoros y riego de áreas verdes. Además de generar un ahorro económico para los usuarios, la medida contribuiría a reducir los escurrimientos que agravan las inundaciones durante la temporada de lluvias. La reforma no alterará las construcciones ya existentes ni las licencias ya concedidas; su alcance se limita a los proyectos que se inicien después de su publicación oficial.

Ejemplos de iniciativas similares en México

El debate sobre la gestión del agua de lluvia no se circunscribe a Michoacán. En Coahuila, el diputado local Memo Ruiz Guerra impulsó una reforma a la Ley de Equilibrio Ecológico que promueve el uso de pavimentos permeables en obras públicas. La normativa sugiere la aplicación de concreto filtrante, adoquines drenantes y otros materiales que permiten la infiltración del agua, disminuyendo el riesgo de inundaciones y facilitando su recolección. Ambas iniciativas reflejan una tendencia creciente en México hacia infraestructuras más sostenibles y a la integración de soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar los retos climáticos.

El paquete legislativo seguirá su tramitación en comisiones y plenarias. De resultar aprobado, los promotores inmobiliarios deberán adaptar sus proyectos a los nuevos requisitos, lo que podría generar una demanda de proveedores especializados en sistemas de captación y de capacitación técnica para arquitectos y constructores. La medida, aun en fase preliminar, plantea una oportunidad para que Michoacán se posicione como pionero en la gestión responsable del recurso hídrico a nivel estatal.