La asamblea de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ratificó la continuidad del actual liderazgo en una jornada de votación que tuvo mayor movilización que en años recientes. La Lista 2, encabezada por Adelmo Gabbi y Ernesto Allaria, se impuso con 436 votos (aproximadamente 75%), frente a la Lista 1 de Sergio Besfamille y Ricardo Salvochea, vinculada al espacio impulsado por Jorge Collazo, que obtuvo 151 votos. Del total de 653 inscriptos, fueron habilitados para votar 590 socios, según informó la entidad.
El resultado confirma la continuidad de un liderazgo que marca presencia desde hace décadas en el histórico edificio de 25 de Mayo y Sarmiento. Gabbi, de 82 años, anticipó que este mandato será su último. En paralelo, la aparición de una lista alternativa puso en foco cuestiones internas como la representación generacional, la relación con ByMA y la operativa de la Caja de Valores, temas que ahora ocupan la agenda institucional.
Cómo se resolvió la votación y qué queda por definir
La elección votó la renovación de un tercio del Consejo Directivo, órgano integrado por 48 miembros entre titulares y suplentes más revisores de cuentas, conforme al estatuto. Pese a que la votación fue la instancia que congregó a los socios, la designación del presidente y de la Mesa Directiva corresponderá al propio Consejo. En ese calendario figura que el Consejo Directivo se reunirá el miércoles 6 de mayo para formalizar la composición de la mesa que conducirá el próximo período.
Cifras y procedimiento
En la práctica, el peso de la lista oficialista en el Consejo dificulta cambios abruptos en la conducción: incluso en escenarios donde la oposición obtuviera la mayoría de votos directos, la selección del presidente depende del acuerdo interno del Consejo Directivo. Esa estructura de gobierno, además, explica por qué la contienda se interpretó por algunos como una prueba de fuerza y por otros como el inicio de un proceso de posicionamiento de cara al futuro.
Las reivindicaciones de la lista opositora
El espacio que lideró Jorge Collazo planteó una agenda centrada en la renovación generacional, la mayor apertura a nuevos actores y la revisión de normas internas que, según sus críticos, limitan la participación. Uno de los puntos más señalados es la regla estatutaria que exige largos plazos de antigüedad para que un socio pueda votar: un período compuesto por socio adherente y luego socio vitalicio, que en la práctica puede totalizar alrededor de ocho años desde la incorporación hasta el ejercicio pleno de derechos.
Más voces jóvenes y mayor presencia académica
La lista opositora se presentó como la más joven en décadas y buscó sumar rectores, académicos y representantes de actividades emergentes del mercado. Entre sus propuestas figuraron mejorar la comunicación institucional, potenciar la presencia en universidades y ofrecer acceso más asequible a herramientas como ByMAData para los socios. Además, denunciaron una pérdida de influencia de la Bolsa en ciertos ámbitos regulatorios y operativos que, a su juicio, debería revertirse.
Problemas operativos y responsabilidades públicas
La campaña también puso sobre la mesa incidentes recientes vinculados a la Caja de Valores, que obligaron a abrir el sistema en domingo por dificultades que afectaron principalmente a agentes de menor tamaño. Los opositores reclamaron que la Bolsa ejerciera un rol más activo en la defensa de los inversores minoristas y en la supervisión de procesos que impactan la liquidez y la seguridad del mercado. Propusieron, por ejemplo, reintroducir atención presencial periódica en la Caja y reforzar el funcionamiento del Tribunal Arbitral que la Bolsa mantiene como mecanismo de resolución.
En lo institucional, la Bolsa integra el Grupo de los Seis (G6) y mantiene interlocución con el Gobierno y otras entidades empresarias; por eso, la elección no sólo define una conducción interna sino también quién representa al sector privado en conversaciones de alto nivel. Tras la votación, Gabbi agradeció el respaldo y sostuvo que la entidad está en condiciones de afrontar desafíos futuros, mientras desde la oposición señalan que la campaña dejó instalada una discusión que, aunque no se resolvió en las urnas, seguirá en las próximas votaciones y en la agenda cotidiana de la institución.
