La presidencia anunció que los periodistas acreditados podrán volver a ingresar a la Casa Rosada a partir del lunes, aunque la reapertura será parcial y con zonas aún restringidas. La decisión, confirmada por voceros oficiales, se produce en un contexto de fuerte confrontación entre el Ejecutivo y la prensa, y llega antes de una conferencia prevista por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, programada para las 11am. La medida busca restablecer en parte el acceso a la sede gubernamental tras una semana en la que la sala de prensa permaneció cerrada para reporteros acreditados.
Alcance y condiciones de la reapertura
Según las fuentes oficiales, la habilitación será limitada: se permitirán movimientos solo en áreas designadas de la Casa Rosada, mientras que algunos sectores seguirán cerrados para la prensa. El anuncio enfatizó que la reapertura no implica la restitución de todas las credenciales en su forma previa, sino una autorización controlada para asistir a actos puntuales y cubrir la conferencia del jefe de Gabinete. El Ejecutivo presentó la decisión como una apertura medida tras revisar la situación señalada por la Casa Militar, responsable de la seguridad del edificio, y subrayó que ciertas restricciones se mantienen por motivos operativos y de seguridad.
Origen del conflicto y acusaciones
La controversia comenzó cuando la Casa Militar denunció una filmación en espacios considerados restringidos durante la cobertura de un programa de TN. La acusación apuntó a un posible caso de espionaje, aunque los periodistas implicados sostienen que contaban con permisos y que las áreas filmadas suelen ser visitadas por público y excursiones escolares. El cierre de la sala, aplicado desde April 23, incluyó además la suspensión del acceso mediante huellas dactilares para acreditados, una medida que el gobierno calificó de preventiva para salvaguardar la seguridad institucional.
Reacciones públicas y legales
La restricción provocó críticas de organizaciones de prensa y de entidades que defienden la libertad de expresión. Grupos como ADEPA, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas y el Foro de Periodismo Argentino manifestaron su preocupación por el impacto sobre el derecho a la información. Además, medios y sindicatos periodísticos impulsaron recursos judiciales, entre ellos un amparo presentado por Ámbito Financiero y acciones promovidas por el gremio SIPREBA, con el objetivo de recuperar el acceso pleno a la sede presidencial y garantizar condiciones de trabajo para los reporteros acreditados.
Mediación de la Iglesia y llamados al diálogo
La jerarquía católica intervino públicamente ofreciendo facilitar la comunicación entre las partes. El arzobispo Jorge Lozano y otros referentes de la Conferencia Episcopal expresaron su solidaridad con los periodistas y se ofrecieron a mediar para restablecer el diálogo. Estos gestos buscaron bajar la tensión y favorecer acuerdos que permitan normalizar la labor informativa sin renunciar a las garantías de seguridad exigidas por el Gobierno. La propuesta de la Iglesia fue citada por diversas fuentes como una vía de salida menos confrontativa.
Acciones judiciales y sindicales
En paralelo, las estrategias legales continuaron su curso. Medios que vieron limitadas sus acreditaciones optaron por recursos judiciales que piden la restitución de accesos y la nulidad de medidas que consideran arbitrarias. El movimiento sindical periodístico, por su parte, articuló reclamos públicos y preparó recursos similares para forzar la apertura de la sala de prensa. Estas iniciativas combinadas subrayan la presión institucional y social para que el Ejecutivo revise la restricción impuesta desde April 23.
Contexto político y relación con la prensa
La disputa se enmarca en una relación tensa y conflictiva entre el Presidente Javier Milei y varios medios de comunicación desde su toma de funciones en December 2026. El mandatario ha repetido críticas duras hacia la prensa en discursos públicos y redes sociales, y sus declaraciones aumentaron la polarización del debate sobre el rol de los periodistas en la cobertura del Gobierno. En ese marco, la reapertura parcial plantea preguntas sobre cómo se compatibilizarán las exigencias de seguridad con la libertad de prensa y el derecho ciudadano a estar informados.
Qué esperar en los próximos días
La reapertura parcial anticipa un intento de normalizar la cobertura desde la Casa Rosada, pero no cierra las diferencias. La conferencia de Manuel Adorni a las 11am será un termómetro clave para evaluar si el acceso se mantiene y si se permitirán preguntas de la prensa, algo aún por confirmar. Los recursos judiciales y la presión de asociaciones periodísticas seguirán vigentes mientras se define si la medida inicial fue una excepción temporal o el inicio de un patrón más restrictivo en el trato entre el Ejecutivo y los medios.
