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4 junio 2026

Raquel Chan, premio L’Oréal–UNESCO por su biotecnología agropecuaria

Raquel Chan, investigadora del CONICET y directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, fue distinguida por su aporte a la resiliencia de cultivos frente al cambio climático

Raquel Chan, premio L'Oréal–UNESCO por su biotecnología agropecuaria

Raquel Chan, investigadora superior del CONICET y directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral en la Universidad Nacional del Litoral, ha sido reconocida con uno de los premios internacionales L’Oréal–UNESCO «Por las mujeres en la ciencia» de 2026. Tras décadas de trabajo en biología vegetal, su equipo logró identificar genes y proteínas que modulan la respuesta de las plantas ante la falta de agua y otros factores adversos.

El galardón, que implica un viaje a la sede de UNESCO en París en junio y un monto de 100.000 euros, destaca un avance que conecta la investigación básica con la innovación agrícola: la transferencia de mecanismos de tolerancia a cultivos como trigo, maíz, arroz y soja. Chan subraya además la seguridad y la evaluación cuidadosa que acompañaron las pruebas y las patentes asociadas a este trabajo.

Del laboratorio al campo: el descubrimiento

En el centro del proyecto está la identificación de genes específicos que aumentan la capacidad de las plantas para afrontar estrés hídrico y térmico. El grupo liderado por Chan logró entender cómo ciertas rutas moleculares regulan la supervivencia vegetal y aplicó ese conocimiento para introducir variantes protectoras en genomas de especies que hasta entonces eran más vulnerables. Estas plantas mejoradas producen más biomasa y semillas, requieren menos agua y contribuyen a reducir la huella de carbono de los sistemas agrícolas.

Impacto y aplicaciones prácticas

Los resultados no se quedaron en la teoría: se desarrollaron variedades y herramientas pensadas para pequeños productores y agricultura familiar, y se elaboraron materiales divulgativos en español e inglés para facilitar el acceso al conocimiento. Chan y su equipo trabajaron en colaboración con actores del sector, incluida la empresa Bioceres, enfrentando limitaciones presupuestarias pero logrando aplicar la ciencia en contextos productivos reales.

Seguridad, patentes y acceso

La investigadora enfatiza que las nuevas variantes concebidas en laboratorio son seguras para la salud humana y el ambiente cuando se plantan, procesan y consumen. El proceso involucró, además, la gestión de patentes internacionales y rigurosos ensayos de seguridad: términos como resiliencia y tolerancia al estrés no son sólo declarativos, sino comprobados mediante experimentos y evaluaciones regulatorias.

Reconocimiento, contexto regional y cifras

La elección de Chan por un jurado internacional —entre 504 candidaturas, 84 procedentes de América Latina y el Caribe— marca la primera vez en 28 ediciones que la biotecnología agrícola sube al podio del premio. Con esta distinción, Argentina alcanza 12 científicas reconocidas por L’Oréal–UNESCO (9 laureadas y 3 Rising Talents), consolidando un liderazgo regional que contrasta con la proporción global: según datos de UNESCO, apenas el 31,7% de los investigadores en el mundo son mujeres, mientras que en Argentina el 53,6% de los investigadores activos son mujeres.

Desafíos institucionales y sociales

Chan suele recordar la necesidad de mayor inversión pública en ciencia: tras invertir alrededor del 0,3% del PIB en ciencia y tecnología en 2026, la cifra anual se redujo a cerca del 0,15% del PIB, un retroceso que limita nuevas iniciativas. A la par, persisten brechas de género: encuestas muestran experiencias de sexismo y acoso, y una baja representación femenina en cargos de liderazgo STEM, lo que convierte premios como el de Chan en señales de avance pero no en solución definitiva.

En conjunto, el trabajo de Raquel Chan representa un puente entre la biología molecular y la seguridad alimentaria en un mundo que enfrenta cambios climáticos más frecuentes. Su reconocimiento internacional no sólo premia un logro científico, sino que también ilumina la necesidad de políticas públicas sostenidas para que los descubrimientos lleguen con rapidez y equidad a los campos donde más se necesitan.

Autor

Alessandro Tassinari

Alessandro Tassinari, turinés con el pasaporte lleno de sellos, reescribió un recorrido alpino tras un encuentro en el Rifugio Garelli: hoy firma relatos de viaje en clave narrativa. En la redacción prefiere el longform, defiende la atención al paisaje y conserva un cuaderno gastado con mapas dibujados a mano.