La Feria del Libro ofrece una jornada cargada de actividades que combinan literatura, memoria y debate público. Para el domingo 10 de mayo la programación reúne estrenos de novelas, mesas sobre circulación de textos y una clausura que propone pensar el impacto de la inteligencia artificial en nuestras formas de pensar y leer. Además, en días previos como el 6 de mayo se desarrollaron encuentros que subrayaron el foco de esta edición en la memoria histórica y en los cruces entre autores de América Latina.
En el recorrido por los pabellones conviven presentaciones multitudinarias con charlas especializadas y una exposición que remite a episodios de censura y persecución cultural. Ese contraste, típico de una feria que cumple medio siglo, vuelve a poner en el centro la tensión entre mercado editorial y diversidad de voces, así como la vitalidad de los intercambios cara a cara entre autores y lectores.
Programación destacada del domingo 10 de mayo
La tarde arranca a las 16 con la presentación de Gabriela Exilart y su novela Tierra herida en la Sala Carlos Gorostiza, Pabellón Amarillo, un encuentro que propone abordar las heridas personales y sociales a través de la ficción. A continuación se propone una mesa sobre lo que ocurre después de la publicación, donde compartirán experiencias sobre escritura, circulación y público Agustina Bazterrica, Claudia Piñeiro y Dolores Reyes en la Sala José Hernández, Pabellón Rojo. Estas sesiones exploran cómo un libro continúa su vida fuera del autor y qué expectativas encuentran los lectores.
A las 16.30 la conversación Originales, copias y canon artístico investiga el lugar de las reproducciones, el plagio y los derechos de autor con Milena Gallipoli y Leticia Obeid en la Sala Zona Futuro, Pabellón Amarillo. Más tarde, a las 17, la clausura del día plantea la pregunta “Después de la IA, ¿quiénes somos?” con las intervenciones de Tomás Balmaceda, Flavia Costa, Lucía Puenzo y Darío Sztajnszrajber, más palabras de Jonathan Taplin, coordinadas por Patricia Kolesnicov en la Sala Victoria Ocampo, Pabellón Blanco, proponiendo una reflexión pública sobre subjetividad y autonomía en la era digital.
Otros lanzamientos y debates de la tarde y la noche
A las 17.30 el periodista Reynaldo Sietecase presenta Cabrón en la Sala Julio Cortázar, Pabellón Amarillo, mientras que el escritor Gonzalo Garcés propone una relectura de textos fundacionales con Relatos bíblicos en la Sala Carlos Gorostiza, Pabellón Amarillo, coordenada por Luis Novaresio. Por la noche, a las 19, el politólogo Andrés Malamud y Astrid Pikielny presentan Operación Argentina en la Sala Alejandra Pizarnik, Pabellón Amarillo con la participación de Ernesto Tenembaum y Martín Rodríguez Yebra, en una charla coordinada por Hinde Pomeraniec que examina dinámicas de poder contemporáneas.
Simultáneamente, la feria dedica un espacio a la propia institución: la mesa La Feria, entre memoria y presente, con Luisa Valenzuela, Liliana Heker y Vicente Battista, coordinada por Enzo Maqueira en la Sala Rodolfo Walsh, Pabellón Amarillo, rescata testimonios que perfilan la historia del encuentro y su papel como foro cultural.
Actividades previas y ejes temáticos del 6 de mayo
En jornadas anteriores, como el 6 de mayo, el foco también estuvo puesto en la memoria y en la literatura latinoamericana. La Asociación de Literatura Infantil y Juvenil entregó los premios Los Destacados en la Sala José Hernández, Pabellón Rojo, y a las 16 el historiador Carlos Malamud presentó su obra sobre el período 1976-1983 en la Sala Adolfo Bioy Casares, Pabellón Blanco, ofreciendo una mirada académica sobre la última dictadura. A las 17, el debate ¡Decimos NUNCA MÁS! reunió a referentes como Analía Argento y Emilce Moler en la Zona Futuro, Pabellón Amarillo, reafirmando el compromiso con verdad y justicia.
La programación del día incluyó además propuestas de diálogo entre autores de la región, presentaciones de novela romántica con Alice Kellen, y recorridos culturales como Las edades del tango de Sergio Pujol en la Sala Carlos Gorostiza, que combinaron lectura, música y conversación con intérpretes como Lidia Borda.
Memoria, censura y mercado editorial
En uno de los pabellones se exhibe la muestra Instrucciones para destruir bibliotecas, que documenta la persecución a sellos y autores durante la dictadura y recuerda que la censura no solo fue violencia física sino también la eliminación de voces y proyectos editoriales. Ese hilo se conecta con la discusión sobre la concentración del mercado: la pérdida de sellos independientes y el predominio de grupos grandes transforman la oferta cultural y condicionan qué libros llegan al público. Términos como bibliocastia aparecen para describir la lógica que borra diversidad y memoria colectiva.
La feria como escenario público
La feria muestra su pluralidad: desde intervenciones activistas y performances hasta presentaciones multitudinarias y actos más discretos en salas pequeñas. Esa mezcla, a veces ruidosa y a veces íntima, es la característica que permite tanto el encuentro con best sellers como el hallazgo de propuestas menos visibles. Las protestas, las voces radiadas y los stands de distintos tamaños conviven en un vasto ecosistema que sigue renovando preguntas sobre quién accede a la palabra y cómo se construye la escena cultural en la Argentina contemporánea.
En conjunto, las actividades anunciadas para el domingo 10 de mayo y los eventos previos evidencian que la Feria del Libro sigue siendo un ámbito de debate público donde se cruzan literatura, memoria y reflexiones sobre el futuro del libro. La invitación es recorrer los pabellones, participar de mesas y asomarse a las exposiciones que interpelan el presente desde la historia y la creación.
