El Ministério de Minas e Energia (MME) remitió una petición formal al Ministerio de Hacienda para que evalúe la reducción de las alícuotas de PIS y Cofins que gravan el QAV (querosene de aviación). La iniciativa responde a la presión que ejercen las recientes subidas del precio internacional del petróleo sobre los insumos del transporte aéreo y busca evitar un encarecimiento directo de los boletos y una posible pérdida de rutas, sobre todo en el mercado regional.
Motivos de la solicitud y mecanismo propuesto
En el documento enviado, el ministro Alexandre Silveira argumenta que una reducción de tributos federales —que hoy equivalen a R$ 71,20 por metro cúbico de QAV— podría bajar el costo del combustible para las aerolíneas. El pedido contempla tanto la incidencia en la importación como en la comercialización interna del producto. Además, se valora la oferta de una línea de crédito emergencial desde el FNAC (Fondo Nacional de Aviación Civil) para que las compañías puedan adquirir combustible y así mitigar la presión sobre su flujo de caja.
Cómo influye el mercado internacional en los precios locales
Aunque la mayor parte del combustible consumido en Brasil se produce internamente, los precios domésticos siguen la llamada paridad internacional, por lo que se trasladan las oscilaciones globales al mercado local. El barril de referencia Brent escaló con fuerza y el QAV llegó a duplicar su cotización en los mercados internacionales, hechos que se traducen en mayor incidencia en los costos operativos: alrededor del 31% del total para las aerolíneas, según el MME.
Datos de consumo y origen de las importaciones
En 2026 Brasil consumió cerca de 7,4 millones de metros cúbicos de QAV, de los cuales el 78,4% provinieron de producción nacional y el 21,6% de importaciones. Entre los países proveedores figuran Estados Unidos, Nigeria, India y naciones del Oriente Medio, lo que explica la sensibilidad del mercado doméstico ante conflictos geopolíticos que alteran la oferta y los precios.
Riesgos para la conectividad y reacción del sector
Las asociaciones del sector, lideradas por Abear, alertaron sobre la posibilidad de reducción de frecuencias y de la retirada de rutas menos rentables si la presión sobre el combustible persiste. La asociación recuerda que, aunque la producción local es alta, la paridad de importación hace que las aerolíneas absorban la volatilidad externa. Entre los riesgos señalados están la concentración de oferta en tramos lucrativos, la merma de la conectividad regional y el encarecimiento del turismo y la logística.
Referencias históricas y precedentes
El sector trae a colación experiencias previas: episodios internacionales de tensión generaron aumentos fuertes en el precio del QAV y posteriormente en las tarifas aéreas, como lo reflejó el IPCA del IBGE en momentos de crisis pasadas. Por ello, las empresas y autoridades buscan respuestas coordinadas para evitar contagios inflacionarios y pérdida de acceso al transporte aéreo para poblaciones más remotas.
Medidas en estudio y plazos de decisión
Además del recorte de PIS y Cofins, en la discusión figuran otras propuestas como la reducción temporal del IOF sobre operaciones de las aerolíneas y incentivos fiscales sobre el leasing de aeronaves, con el objetivo de bajar costos fijos. La Secretaría de Hacienda declaró que monitorea permanentemente el escenario internacional y que cualquier medida se evaluará bajo los marcos fiscales vigentes, buscando equilibrar alivio al sector y sostenibilidad presupuestaria.
Situación del suministro y seguimiento
El MME aclara que hoy no hay riesgo de desabastecimiento de QAV en el país, pero sí existe preocupación por el deterioro de los márgenes operativos de las empresas aéreas. Petrobras y la refinadora Acelen mantienen políticas de ajuste mensuales de precios, lo que añade urgencia a las discusiones. Las entidades públicas y privadas continúan el diálogo para definir medidas que atenúen el golpe sobre el transporte aéreo sin comprometer las finanzas públicas.