El próximo año, México enfrentará un escenario presupuestal desafiante en el sector energético. La Secretaría de Energía (Sener) y las empresas públicas del Estado verán reducciones significativas en sus presupuestos, según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF).

Estos ajustes no solo impactarán las finanzas de las instituciones, sino que también podrían redefinir las estrategias de inversión y desarrollo en el sector. A continuación, exploramos los detalles y las implicaciones de estos cambios.

El impacto en la Secretaría de Energía

La Sener liderada por Luz Elena González enfrentará el recorte más severo. El presupuesto propuesto para 2027 es de 85,634 millones de pesos lo que representa una reducción del 69% en términos reales en comparación con el año anterior.

Esta disminución se traduce en una diferencia de 181,800 millones de pesos menos que en 2026. Sin embargo, es importante destacar que, de los 267,439 millones de pesos aprobados para la Sener en 2026, el 98.5% se destinó a apoyar financieramente a Petróleos Mexicanos (Pemex).

Para el próximo año, la Sener recibirá aproximadamente 81,000 millones de pesos para el programa Articulación de la Política de Hidrocarburos con el objetivo de fortalecer la situación fiscal de Pemex y reducir su deuda.

Recortes en las empresas públicas

Las empresas públicas del Estado también verán ajustes en sus presupuestos. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) dirigida por Emilia Calleja Alor enfrentará una reducción del 8.5% en términos reales con un presupuesto de 523,747 millones de pesos para 2027.

Esto representa una disminución de 30,800 millones de pesos respecto a 2026. En el caso de Pemex el presupuesto propuesto es de 527,121 millones de pesos lo que implica un recorte del 1.3% en términos reales aunque en términos nominales es 9,700 millones de pesos más que en 2026.

La paradoja del presupuesto 2027

El gobierno mexicano ha presentado la inversión en infraestructura y los programas sociales como motores clave de la economía. Sin embargo, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación revela una paradoja: aunque el gasto programable aumenta un 1.5% en términos reales la inversión total cae un 12.3%.

Esta reducción se debe en parte a la disminución del apoyo financiero a Pemex. El programa Articulación de la Política de Hidrocarburos pasará de 263,476 millones de pesos en 2026 a 81,100 millones de pesos en 2027. Esta estrategia busca reducir la dependencia de Pemex del gobierno federal.

La inversión física, que incluye carreteras, trenes y obras hidráulicas, aumentará un 3.5% real llegando a 1.0265 billones de pesos. Sin embargo, la inversión financiera y otros conceptos disminuirán un 67.7%.

El caso del Tren Maya

El Tren Maya es un ejemplo claro de cómo el avance de una obra modifica las prioridades presupuestarias. El presupuesto para este proyecto pasó de 125,937.3 millones de pesos en a 32,976.5 millones en 2026, una reducción acumulada del 73.8%. Para 2027, se estima una disminución adicional de 52,448 millones.

Esta reducción es normal en la fase final de una obra, pero plantea la pregunta de qué proyectos sustituirán el impulso económico que antes proporcionaban las grandes construcciones. El gobierno enumera nuevos trenes, obras de agua, carreteras y Polos de Desarrollo, pero el éxito dependerá de que estas asignaciones se conviertan rápidamente en obras terminadas y en operación.

La presión no proviene únicamente de la inversión. El costo financiero para 2027 se estima en 1.575 billones de pesos superando incluso varios programas de inversión. Este monto representa recursos que no pueden dirigirse a infraestructura, salud, educación o seguridad.

El éxito del presupuesto 2027 dependerá de que cada obra terminada reduzca costos, genere empleos formales y atraiga actividad privada. Los programas sociales deben mejorar capacidades y no solo sostener el gasto. Si estas condiciones no se cumplen, la expansión de infraestructura quedará atrapada entre una demanda de corto plazo y un presupuesto cada vez más comprometido por la deuda.