El Ejecutivo nacional volvió a postergar la entrada en vigor de incrementos impositivos que gravan los combustibles líquidos y las emisiones de dióxido de carbono. Mediante el Decreto 405/2026, publicado en el Boletín Oficial, se decidió que las subas acumuladas correspondientes a las actualizaciones de 2026, 2026 y del primer trimestre de 2026 comenzarán a regir desde el 1 de julio. La medida mantiene vigente un régimen de diferimientos que el Gobierno viene aplicando desde 2026.
El alcance de la norma comprende a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. La decisión modifica lo dispuesto por el Decreto 617/2026, que había previsto la entrada en vigor de parte de esos aumentos a partir de esta misma semana. El texto del nuevo decreto lleva la firma del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo.
Cómo se calculan y actualizan los tributos
Los gravámenes en cuestión —el impuesto sobre los combustibles líquidos y el impuesto al dióxido de carbono— se expresan como montos fijos en pesos por unidad de medida. La normativa vigente establece que esos valores deben actualizarse periódicamente en función de la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora el Indec. En la práctica, los ajustes se realizan en enero, abril, julio y octubre de cada año, tomando como referencia la variación del IPC del trimestre calendario inmediatamente anterior.
Plazos y efectos de las actualizaciones
Además, la reglamentación determina que los nuevos valores comienzan a tener efectos sobre los hechos imponibles desde el primer día del segundo mes posterior a la actualización. Es decir, existe un lapso entre la actualización formal y el momento en que esas cifras se aplican a la venta de combustibles. Esa mecánica fue la que habilitó, en circunstancias normales, la vigencia escalonada de los incrementos previstas a lo largo de 2026, 2026 y 2026.
Qué cambia con el nuevo diferimiento
El Decreto 405/2026 amplía hasta el 30 de junio el período durante el cual se mantendrá en vigor el esquema actual sin aplicar los aumentos pendientes. En consecuencia, los ajustes que correspondían a las actualizaciones de los años calendario 2026 y 2026 no se aplicarán en junio, como se esperaba, y tampoco se aplicarán los montos derivados de la actualización del primer trimestre de 2026: todos esos incrementos fueron incluidos en el nuevo diferimiento.
Argumentos oficiales
En los considerandos del decreto, el Gobierno explica que la postergación busca acompañar la reactivación económica dentro de un marco de sostenibilidad fiscal. Según la administración, resulta necesario mantener el aplazamiento para preservar condiciones que favorezcan el crecimiento, sin renunciar a la regla legal de actualización periódica anclada al IPC. El texto jurídico subraya la continuidad de las medidas de aplazamiento dictadas desde 2026, que habían diferido ya en varias oportunidades los efectos de las actualizaciones.
Impacto práctico y próximos pasos
Para las estaciones de servicio y los consumidores, la medida implica que las tarifas finales de la nafta y el gasoil no incorporarán por ahora los importes adicionales derivados de esos tributos. Desde el punto de vista fiscal, el Gobierno retiene la posibilidad de aplicar los montos actualizados más adelante, tal como lo ordena la legislación que vincula los ajustes al IPC. La postergación hasta el 1 de julio deja la puerta abierta a que los aumentos acumulados entren en vigencia en esa fecha.
Qué conviene seguir
Los sectores afectados —incluidas las cámaras del sector energético, las empresas petroleras y los consumidores— estarán atentos a la publicación de eventuales nuevas disposiciones o clarificaciones sobre la metodología de actualización. Asimismo, las arcas públicas deberán computar los impactos del diferimiento en los ingresos esperados, dentro del objetivo declarado de promover el crecimiento sin desbordar el equilibrio fiscal. En todo caso, la mecánica legal que liga los ajustes al IPC y los plazos de entrada en vigencia permanece como la referencia central para futuras decisiones.
