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4 junio 2026

Por qué Argentina quedó última en captación de inversión extranjera directa en la región

Un estudio de Misión Productiva con datos de la OECD muestra que Argentina atrajo US$3.134 billion en inversión extranjera directa en 2026, la cifra más baja entre las principales economías latinoamericanas, y analiza obstáculos económicos y sectoriales que explican esa performance.

Por qué Argentina quedó última en captación de inversión extranjera directa en la región

Un informe elaborado por Misión Productiva a partir de estadísticas de la OECD revela que, en 2026, Argentina fue la economía principal de la región que menos inversión extranjera directa recibió, con un monto neto de US$3.134 billion. El hallazgo resulta llamativo si se considera que el gobierno impulsó el programa RIGI como incentivo para atraer capitales, especialmente hacia sectores vinculados a la energía, minería y recursos naturales.

El documento subraya que los incentivos regulatorios y fiscales, por sí solos, no bastan para revertir una tendencia marcada por la debilidad de la demanda interna, la restricción de financiamiento productivo y la volatilidad macroeconómica. En términos técnicos, la capacidad de captación depende tanto de políticas puntuales como de condiciones estructurales que favorezcan la inversión de largo plazo.

Posicionamiento regional y cifras clave

Según los datos publicados por la OECD, el reparto regional de flujos de inversión extranjera directa en 2026 fue heterogéneo: Brasil lideró con US$76.877 billion, seguido por México con US$40.871 billion. En la posición intermedia aparecen Chile con US$13.152 billion y Colombia con US$11.462 billion. Más abajo, economías de menor tamaño como Costa Rica lograron captar US$5.733 billion, mientras que Argentina cerró el listado con US$3.134 billion.

Stock y composición sectorial

Al cierre del período, la OECD consignó un stock total de US$181.037 billion en inversión extranjera directa en Argentina. De ese total, US$126.618 billion correspondían a participaciones de capital y US$54.419 billion a instrumentos de deuda. Por sectores, la mayor parte del capital se concentró en la industria manufacturera (US$61.235 billion) y en minería y canteras (US$50.921 billion), que junto al comercio mayorista y minorista sumaron el 71% del total.

Factores explicativos detrás del rendimiento

El informe de Misión Productiva enumera una serie de elementos que condicionaron la llegada de capitales: la caída del consumo y la demanda interna, la paralización de obras públicas, la escasez de crédito productivo y la apreciación cambiaria que afectó la competitividad de los sectores transables. Además, apunta a la elevada incertidumbre sobre la sostenibilidad del marco macroeconómico como un freno adicional para proyectos de largo plazo.

Impacto del programa RIGI y limitaciones

Si bien el RIGI fue promovido por la administración de Javier milei como un motor para atraer proyectos vinculados a recursos naturales y energía, el análisis advierte que las iniciativas asociadas al esquema no son suficientes para desencadenar un proceso de inversión amplio y sostenido. El informe enfatiza que los incentivos aislados no sustituyen la necesidad de un entorno con demanda interna activa y acceso a financiamiento a largo plazo.

Flujos recientes y dinámica financiera

La información del banco central complementa el diagnóstico: en el cuarto trimestre de 2026 se registraron salidas netas de FDI por US$4.687 billion, vinculadas especialmente al repago de deuda comercial entre empresas relacionadas. En ese trimestre, los ingresos por inversión alcanzaron US$1.436 billion, con aportes predominantes de la manufactura y de minería y canteras, que representaron 26% y 25% de ese monto, respectivamente.

Por origen del capital, Estados Unidos seguía siendo la principal fuente con posiciones por US$32.060 billion, seguido por España (US$25.715 billion) y Países Bajos (US$21.580 billion). Estos datos muestran que, pese a la baja en los flujos nuevos, persiste un parque significativo de inversión instalada que aún concentra la actividad productiva.

Conclusión: retos para revertir la tendencia

El estudio concluye que para cambiar la trayectoria de captación de capitales será necesario combinar incentivos sectoriales con políticas que reactiven la demanda, amplíen el crédito productivo y reduzcan la incertidumbre macroeconómica. Sin esos avances, la llegada sostenida de inversión extranjera directa seguirá limitada a proyectos puntuales y no se traducirá en una renovación amplia del aparato productivo.

Autor

AiAdhubMedia