En un cierre de Copa libertadores cargado de nervios, Platense viajó a Sao Paulo y se impuso por 2-0 a Corinthians en el Neo Química Arena. El encuentro, disputado el 28 de mayo de 2026 durante la última jornada de la fase de grupos, exigía una victoria del conjunto argentino para asegurarse el pase a la siguiente instancia. El equipo de Vicente López, dirigido por Walter Zunino, había llegado golpeado por la derrota ante Independiente Santa Fe en la fecha previa, por lo que la presión para ganar era máxima.
La figura de la noche fue Franco Zapiola, autor de ambos tantos. El primer gol llegó desde los doce pasos tras una mano en el área, y el segundo aprovechó un error defensivo del local: un despeje defectuoso del arquero que terminó dejándole el balón servido al delantero argentino. Con ese resultado Platense cerró su debut continental clasificándose segundo del Grupo E con 10 puntos, mientras que Corinthians quedó líder con 11 unidades.
Un partido que se jugó contra el reloj
Antes del pitazo inicial el panorama era claro: Platense dependía de sí mismo y no podía resignar puntos. La combinación de resultados en el otro encuentro—con Independiente Santa Fe abriendo la cuenta ante Peñarol—aumentó la urgencia del equipo argentino. En ese contexto, la visita desplegó un plan para sostener la posesión y buscar transiciones rápidas. La obligación transformó la estrategia en determinante: presión constante, bloques adelantados y la búsqueda de balones al área rival. Ese planteo rindió frutos en el minuto 20 del primer tiempo, cuando una acción en el interior del área terminó con la sanción de un penal.
Cómo se definieron los goles
El penal y la ejecución
La primera anotación llegó tras un centro que generó confusión en la defensa y un rechazo con la mano de un jugador de Corinthians dentro del área. El árbitro marcó la falta y, desde los doce pasos, Franco Zapiola colocó el balón con convicción y marcó el 1-0. La ejecución fue fría y decisiva; el gol no sólo abrió el marcador, sino que obligó al local a adelantar sus líneas en busca del empate, dejando más espacios en la transición.
El segundo tanto: presión alta y el error rival
Ya en el segundo tiempo la insistencia de Platense dio su segunda recompensa. Con una presión alta sostenida, el arquero de Corinthians intentó despejar desde atrás pero la salida fue defectuosa: el balón quedó corto y la acción terminó con Zapiola aprovechando la instancia para definir a quemarropa. Fue un tanto que incluyó un claro blooper del portero local y que selló la victoria visitante, desatando la celebración del plantel que disputa la Libertadores por primera vez.
Consecuencias en la zona y contexto histórico
Con el 2-0 en Sao Paulo, Platense finalizó segundo en el Grupo E con 10 puntos. Su recorrido en la llave incluyó una derrota inicial ante Corinthians, la caída frente a Independiente Santa Fe en la cuarta jornada, pero también triunfos importantes sobre el propio Santa Fe y sobre Peñarol, además de un empate con el club uruguayo. Corinthians mantuvo el primer puesto con 11 puntos; Independiente Santa Fe terminó tercero con 8 y accede a la Conmebol Sudamericana, mientras que Peñarol cerró con 3 unidades y quedó fuera de las copas.
El valor deportivo y simbólico
Más allá de la clasificación, la victoria tiene un impacto simbólico: Platense disputa la Copa Libertadores por primera vez en su historia tras haber ganado el torneo apertura 2026 al vencer a Huracán en la final. El triunfo en el Neo Química Arena refuerza la proyección del club y consolida al plantel y al cuerpo técnico en un hito continental que promete marcar una nueva etapa en la trayectoria del club de Vicente López.
Qué viene ahora
Clasificado a los octavos, Platense ahora deberá preparar la siguiente instancia eliminatoria, administrando energías y estudiando rivales más exigentes. Por su parte Corinthians continuará al frente de la tabla con la tranquilidad de haber mantenido el invicto en la fase, aunque con la señal de alerta que implica haber cedido puntos en casa. El cierre del Grupo E dejó claro que la Copa sigue ofreciendo sorpresas y que los debuts históricos pueden convertirse en argumentos de peso cuando el plantel se organiza y encuentra figuras como Franco Zapiola.
