En una noche de alta tensión en el Monumental, ante cerca de 85.000 espectadores, Boca se impuso por 1-0 a River en la jornada 15 del Apertura. La jugada decisiva llegó en el cierre del primer tiempo, cuando el árbitro sancionó un penalti tras una revisión del VAR. Primer tiempo adicionado fue el contexto en el que Leandro Paredes asumió la responsabilidad y definió el resultado con un remate colocado que no pudo atajar el arquero rival. Ese gol terminó por inclinar un encuentro de pocas ocasiones claras y marcado por la intensidad defensiva.
El choque tuvo escasa fluidez: River sostuvo más la posesión pero sin profundidad, y Boca apostó a la solidez atrás y a los contragolpes para generar peligro sobre Adam Bareiro. La falta de espacios y el marcaje férreo llevaron a que las mejores acciones fueran aisladas. Además del penal ejecutado por Paredes, la actuación de la defensa xeneize y una intervención fundamental del arquero Leandro Brey fueron determinantes para sostener la ventaja. El triunfo prolonga el invicto de Boca, que ya suma 13 partidos sin perder.
Cómo se gestó la jugada decisiva
La secuencia que definió el Superclásico nació de una asistencia de Paredes que dejó a Miguel Merentiel frente al arco; su remate tocó el brazo de Lautaro Rivero dentro del área. Tras el aviso del VAR, el árbitro Darío Herrera consultó la pantalla y terminó señalando la pena máxima. El uso del videoarbitraje fue clave para validar la acción, en un ejemplo claro de cómo el VAR puede cambiar el destino de un partido tan parejo. Paredes asumió el disparo y con un golpeo con autoridad colocó el balón en un ángulo imposible para el guardameta, cerrando así la primera mitad con la victoria parcial para Boca.
Revisión y polémica
El penal derivó en debate: River reclamó en la sentencia final un penal no sancionado por un empujón sobre Lucas Martínez Quarta en el tiempo añadido del segundo tiempo, pero ni el árbitro ni el VAR intervinieron. Esa jugada posterior alimentó las quejas del cuerpo técnico local, aunque la lectura final de Eduardo Coudet fue autocrítica al señalar fallos futbolísticos más allá del arbitraje. La intervención de los asistentes del VAR y la decisión de Herrera quedaron como elementos protagonistas de una noche con tensión extra dentro y fuera del campo.
Rendimientos individuales y soluciones tácticas
En Boca, el capitán y cerebro del mediocampo, Leandro Paredes, fue el jugador más destacado, imponiendo personalidad en la conducción. La defensa estuvo ordenada, con Lautaro Di Lollo y la resistencia del conjunto como factores que neutralizaron los intentos rivales. En el arco, Brey respondió con una atajada importante a Lucas Martínez Quarta que mantuvo la diferencia. Por su parte, River sufrió la salida por lesión de Sebastián Driussi y le costó encontrar claridad en los metros finales, pese a dominar la posesión. Las variantes que probó Eduardo Coudet no alcanzaron para romper la estructura defensiva xeneize.
Relevos y capitanía
Boca movió el banco con responsabilidad: Ander Herrera ingresó en el segundo tiempo y terminó llevando el brazalete de capitán en los minutos finales, mientras que otras sustituciones buscaron sostener la superioridad numérica en el medio. River apostó por cambios para recuperar creatividad, pero la falta de recambios con experiencia quedó expuesta; Coudet admitió que la derrota duele y que la responsabilidad era suya. En ese sentido, la lectura táctica de ambos entrenadores dejó en evidencia la solidez del planteo xeneize frente a las limitaciones ofensivas de los locales.
Consecuencias en la tabla y en el historial
Con este triunfo, Boca ascendió a la tercera posición de la Zona A del Apertura y dio un paso importante para asegurar su clasificación a la fase final. River, pese a la derrota, se mantiene en la lucha de su zona pero sufrió su primera caída en nueve partidos bajo la dirección de Eduardo Coudet. En el enfrentamiento histórico entre ambos, Boca amplió su ventaja: ahora acumula 94 victorias frente a las 88 de River, con 84 empates. El árbitro del partido fue Darío Herrera y el duelo dejó conclusiones para ambos bandos sobre qué ajustar de cara a lo que viene en el torneo.