En una operación conjunta que refuerza la lucha contra el narcotráfico, Estados Unidos y Ecuador lograron interceptar y hundir una embarcación vinculada al grupo criminal Los Choneros en aguas internacionales del Pacífico Oriental. Esta acción, llevada a cabo el 4 de septiembre de 2026 forma parte de una estrategia más amplia para desmantelar las redes logísticas de los cárteles en la región.
La operación fue dirigida por el general Francis L. Donovan comandante del SOUTHCOM en coordinación con el Gobierno de Ecuador. La embarcación, identificada como una estación flotante de reabastecimiento de combustible era utilizada para apoyar operaciones ilícitas de tráfico de drogas. Según información de inteligencia, la nave estaba directamente vinculada a Los Choneros organización que Estados Unidos califica como narcoterrorista.
Detalles de la operación
La Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM) fue la encargada de ejecutar la operación. Los infantes de marina y marineros estadounidenses, desplegados desde el USS San Antonio (LPD 17) interceptaron, abordaron y registraron la embarcación sin incidentes. Una vez asegurada, las fuerzas estadounidenses procedieron a hundirla.
Las personas a bordo fueron retiradas de la nave y entregadas de manera segura a las autoridades ecuatorianas. El SOUTHCOM destacó que esta interceptación corta un nodo crítico en la cadena logística de los traficantes, contribuyendo a los objetivos de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C) y la JTF-WHEM para desmantelar las redes narcoterroristas.
Contexto y cooperación internacional
Esta operación se enmarca en un contexto de mayor cooperación entre Ecuador y Estados Unidos en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico. El Ministerio de Defensa de Ecuador confirmó la destrucción de la embarcación, destacando la importancia de la colaboración con el Mando Sur de Estados Unidos.
La operación del 4 de septiembre se suma a otra similar llevada a cabo el 3 de septiembre donde también se interceptó y hundió una embarcación vinculada a Los Choneros. Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para afectar las estructuras logísticas utilizadas por organizaciones criminales para movilizar drogas y extender sus operaciones en la región.
Impacto y desafíos
A pesar de las operaciones recientes, los datos indican que el flujo de drogas hacia Estados Unidos no ha disminuido significativamente. Según una revisión de datos públicos, el pasado mes de julio se registró un 33% más en decomisos de drogas en comparación con el período previo a los ataques. Esto sugiere que el hundimiento de las llamadas narcolanchas no ha detenido el flujo de narcóticos.
Hasta la fecha, los ataques han resultado en más de 200 muertos según un recuento confirmado por el Comando Sur. Sin embargo, Estados Unidos no ha ofrecido evidencia de que estas personas transportaban drogas o participaban en actividades de narcoterrorismo, lo que ha generado cuestionamientos sobre la legalidad de los hundimientos y los verdaderos logros de estas operaciones.



