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4 junio 2026

Oferta final de Estados Unidos en Pakistán: condiciones que Irán rechazó

La oferta final presentada en Islamabad incluyó el desmantelamiento nuclear y la apertura del estrecho de Ormuz; Irán la rechazó tras largas rondas de diálogo

El 12 de abril de 2026, en Islamabad, se celebraron intensas sesiones de diálogo entre delegaciones de estados unidos e Irán. El vicepresidente JD Vance lideró las negociaciones por la parte estadounidense y presentó lo que describió como una oferta final. A lo largo de aproximadamente 21 horas de reuniones cerradas, Washington puso sobre la mesa una lista de condiciones que, según fuentes, no eran susceptibles de negociación. El rechazo por parte de Teherán dejó las conversaciones sin un acuerdo duradero y reabrió interrogantes sobre la posibilidad de una tregua ampliada.

Los contactos se desarrollaron en un clima de tensión, aunque fuentes que siguieron el proceso destacaron cierto respeto mutuo entre delegados. No obstante, el contenido de las exigencias estadounidenses —que combinaba demandas técnicas y medidas geopolíticas— fue señalado por Irán como el principal escollo. La Casa Blanca difundió detalles de esas condiciones y los medios internacionales informaron de la inmediata respuesta de Teherán, que calificó las demandas como inaceptables y discriminatorias.

Exigencias claves que Washington presentó

Entre las condiciones impuestas por la delegación de Estados Unidos figuraban la eliminación total del enriquecimiento de uranio y el desmantelamiento de las principales instalaciones nucleares iraníes. También se exigió la recuperación de más de 400 kilos de uranio altamente enriquecido que, según Washington, estaría oculto. Otro punto central fue la petición de un marco de desescalada que involucrara a aliados regionales y la demanda explícita de que Irán corte el financiamiento a grupos como Hamás, Hezbolá y los hutíes. Finalmente, la apertura total del estrecho de Ormuz sin peajes marítimos fue incluida como condición estratégica.

Por qué Teherán consideró las condiciones inaceptables

Desde la perspectiva iraní, esas demandas fueron interpretadas como un paquete que socava su soberanía y su capacidad disuasiva. Funcionarios de Teherán y medios estatales apuntaron a un supuesto doble estándar estadounidense y afirmaron que exigir la entrega de material nuclear y el cierre de programas equivalía a imponer humillación política. Además, la insistencia en la apertura inmediata del estrecho de Ormuz fue descrita por autoridades iraníes como la mayor barrera para un acuerdo justo, dado que consideran que el control sobre esa vía marítima es un elemento clave de negociación.

Desarrollo de las rondas en Islamabad

Las conversaciones se extendieron durante todo el fin de semana y alcanzaron una duración aproximada de 21 horas a puerta cerrada. El equipo estadounidense, encabezado por JD Vance, presentó lo que llamaron una propuesta final antes de retirarse. A pesar de la dureza de algunos puntos, las fuentes citadas por la prensa señalaron que los interlocutores mantuvieron diálogos prolongados y en ciertos momentos mostraron disposición a entender las posturas opuestas. Sin embargo, la diferencia de expectativas sobre las condiciones fundamentales impidió la concreción de un pacto.

Reacciones y medidas de presión

Como parte de la estrategia de presión, la administración estadounidense anunció un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, con el objetivo de forzar a Irán a aceptar las condiciones. En respuesta, los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtieron que cualquier embarcación militar que se aproximara sería tratada con contundencia. Además, la presidencia iraní mantuvo contactos internacionales, incluida una llamada entre el presidente Masoud Pezeshkian y Vladimir Putin, donde Pezeshkian subrayó que las exigencias de Washington representaban un obstáculo para un arreglo equitativo.

Perspectivas sobre un posible acuerdo

En este momento, las probabilidades de un acuerdo cercano parecen limitadas. La tregua temporal de dos semanas que había dado cierto respiro se encuentra en duda, mientras que Irán valora su posición, especialmente por el control parcial del estrecho de Ormuz. Por su parte, la Casa Blanca confía en que el desgaste militar y las sanciones empujen a Teherán a ceder. El resultado dependerá de si alguna de las partes acepta flexibilizar sus líneas rojas o si se abre un canal alternativo de diálogo que incluya garantías internacionales y mecanismos verificables.

Autor

Beatrice Faggin

Beatrice Faggin obtuvo documentos oficiales sobre una licitación tras una semana de acceso a los registros; es redactora de desk que construye reportajes investigativos y coordina el fact-checking interno. Genovesa de nacimiento, mantiene una base de datos personal de contratos públicos consultable en la redacción.