El suelo colombiano no ha dejado de temblar. Apenas 16 días después del devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país, un nuevo sismo de magnitud 5.1 se registró en Los Santos, Santander el 26 de agosto de 2026. Este evento ha vuelto a encender las alarmas y ha puesto en evidencia la constante actividad sísmica en la región.

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que el epicentro del sismo se ubicó a 149 kilómetros de profundidad aproximadamente a siete kilómetros del área urbana de Los Santos. Inicialmente, se reportó una magnitud de 5.4, pero tras una revisión de los datos, se ajustó a 5.1. Este ajuste es común a medida que las estaciones sísmicas proporcionan más información.

El nido sísmico de Bucaramanga: un foco de actividad constante

El nido sísmico de Bucaramanga es una región que se caracteriza por una concentración inusual de actividad sísmica. Según el SGC, este fenómeno se debe a la presencia de varias estructuras geológicas que facilitan la ocurrencia de sismos. En Colombia, este nido sísmico se encuentra debajo del municipio de Los Santos, en Santander.

En esta zona, se registran aproximadamente 30 temblores diarios con profundidades cercanas a los 150 kilómetros. El sismo del 26 de agosto de 2026 fue percibido en varias regiones del país, incluyendo Santander, Norte de Santander, Arauca, Boyacá, Cundinamarca y Bogotá. En la capital, se realizaron evacuaciones preventivas en distintos edificios, incluyendo el Congreso de la República, que suspendió sus actividades legislativas.

¿Por qué tiembla tanto en Los Santos, Santander?

El SGC ha explicado que los datos geofísicos sugieren que el origen del nido sísmico en Bucaramanga se asocia a fragmentos de placas tectónicas antiguas ya inmersas o subducidas en el manto terrestre. Estas placas interactúan en una zona reducida, lo que genera una actividad sísmica constante. Aunque la mayoría de estos sismos tienen magnitudes bajas o moderadas, menos del 2% superan los 4.5.

El sismo del 26 de agosto de 2026 no fue el único registrado ese día en Los Santos. Horas antes, se documentaron otros dos movimientos de magnitud 3.1. Sin embargo, el sismo de las 11:45 horas fue considerablemente mayor y se convirtió en el más fuerte registrado en Colombia desde el terremoto del 10 de agosto.

La actividad sísmica en Colombia: un país en alerta

Colombia se encuentra en una zona donde la placa tectónica de Nazca se desliza bajo la placa Suramericana generando actividad sísmica. Además, las fallas geológicas activas y la actividad de los volcanes en las cordilleras, así como algunas actividades humanas, podrían estar relacionadas con la generación de sismos.

El SGC ha reiterado que, a través de la Red Sismológica Nacional de Colombia cuentan con más de 200 estaciones de monitoreo durante las 24 horas del día. Esto permite un seguimiento constante de la actividad sísmica en el país. Sin embargo, la constante actividad en el nido sísmico de Bucaramanga sigue siendo un desafío para las autoridades y la población.

El país, aún en proceso de reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto, mantiene la alerta ante la actividad sísmica. Las autoridades han reiterado el llamado a recurrir a información oficial después de un movimiento sísmico, recordando que no existe un método científico que permita predecir terremotos y que los primeros balances deben considerarse preliminares.