El 18 de abril de 2026 se dio a conocer el hallazgo de Bicharracosaurus dionidei, una nueva especie de sauropodo descubierta en la provincia de Chubut. El conjunto de restos proviene de la formación Cañadón Calcáreo, en la región patagónica, y fue analizado por investigadores del CONICET junto al equipo del Museo Paleontológico Egidio Feruglio. Este anuncio, publicado en la revista PeerJ, suma información relevante sobre la fauna del Jurásico Superior y confirma la riqueza paleontológica de la Patagonia.
Las piezas recuperadas fueron localizadas inicialmente por un poblador rural, cuya colaboración fue clave para la investigación. En reconocimiento a su aporte, el nuevo taxón recibió el nombre de Bicharracosaurus dionidei en homenaje a Dionide Mesa. La denominación recupera además la expresión coloquial que el descubridor utilizaba al avisar sobre hallazgos: «encontré un bicharraco», lo que conecta la ciencia con la memoria local.
El hallazgo y su contexto
Los restos pertenecen a un individuo adulto estimado entre 15 y 20 metros de longitud y aproximadamente 20 toneladas de masa, cifras que ubican a este ejemplar entre los grandes herbívoros del Jurásico. La formación Cañadón Calcáreo ofrece un registro sedimentario que preservó huesos dorsales, sacros y caudales, además de costillas y fragmentos de la cadera. Los autores del estudio señalan que el entorno durante ese período presentaba abundante vegetación, lo que favorecía la proliferación de grandes sauropodos y permite reconstruir parte del ecosistema jurásico en el hemisferio sur.
Qué revela su anatomía
El conjunto óseo exhibe una mezcla de rasgos primitivos y derivados que dificultan una clasificación simple, pero ofrecen pistas decisivas sobre la evolución temprana de los titanes del Cretácico. Entre las características más notables aparecen espinas neurales alargadas y comprimidas y cámaras internas en las vértebras que indican una arquitectura ósea compleja. Estas variaciones internas sugieren modificaciones funcionales en el esqueleto axial, probablemente ligadas a soportar grandes masas y facilitar la respiración o la reducción de peso.
Características óseas
Los fósiles incluyen vértebras dorsales, sacras y caudales que presentan cavidades internas llamativas y estructuras de refuerzo en las espinas neurales. Los investigadores describen estas cavidades como un patrón de neumatización, un proceso por el cual el hueso desarrolla espacios aéreos que reducen peso sin sacrificar resistencia. Estos rasgos, junto con la morfología de las costillas y fragmentos de cadera, permitieron distinguir a Bicharracosaurus dionidei de otros taxones conocidos.
Posición evolutiva
Análisis filogenéticos colocan a la nueva especie dentro de Macronaria, un clado de sauropodos de gran tamaño; algunos autores del estudio sugieren afinidades con los braquiosáuridos, lo que, de confirmarse, lo convertiría en uno de los primeros representantes de ese grupo en el Jurásico de Sudamérica. En términos generales, Bicharracosaurus dionidei ocupa una posición intermedia entre formas más primitivas y los gigantes del Cretácico, lo que la transforma en una pieza clave para entender la diversificación temprana en el hemisferio sur.
Impacto científico y humano
Más allá de los datos anatómicos, este descubrimiento subraya la colaboración entre científicos y comunidades locales. Investigadores del CONICET y del Museo Paleontológico Egidio Feruglio remarcan que la detección de fósiles en zonas rurales depende frecuentemente de avisos ciudadanos y del trabajo de campo conjunto. El estudio, publicado en PeerJ, no solo amplía el catálogo de dinosaurios argentinos sino que refuerza la importancia de la participación comunitaria en la ciencia.
Dónde se conservan los restos
Los materiales recuperados forman parte de la colección permanente del Museo Paleontológico Egidio Feruglio, en Trelew, donde continúan los estudios comparativos y las preparaciones de laboratorio. La conservación en institutos locales garantiza el acceso de científicos nacionales y extranjeros y permite que el patrimonio paleontológico permanezca ligado a la región donde fue encontrado. En conjunto, Bicharracosaurus dionidei reafirma a la Patagonia como uno de los territorios más ricos para la paleontología mundial.