Nazareno Casero, un nombre que resuena en la industria del entretenimiento argentino, ha alcanzado un hito significativo: cumplir 40 años. Desde sus humildes comienzos en Cha cha cha el programa de su padre Alfredo Casero, hasta su exitosa carrera en cine, televisión y teatro, Nazareno ha demostrado ser un todo terreno en el mundo del espectáculo.
Recientemente, Nazareno ha estado de gira con su unipersonal Bebé Reno una adaptación teatral de la reconocida miniserie. Este proyecto no solo ha sido un éxito, sino que también ha permitido a Nazareno explorar nuevas facetas de su arte y conectar con su audiencia de una manera más íntima.
Una vida de logros y reflexiones
Al cumplir 40 años Nazareno ha tomado un momento para reflexionar sobre su vida y carrera. En una entrevista reciente, compartió sus pensamientos sobre el impacto de alcanzar esta nueva década. «Recién ahora miro para atrás», confesó, destacando las numerosas experiencias que ha vivido, desde viajar hasta tener una relación significativa con la bailarina rosarina Carolina Puntonet de quien se separó después de siete años de relación.
Nazareno también habló sobre la importancia de vivir para sí mismo y no para los demás. «Casi sistemáticamente, desmarcarme de hacer cosas para que los otros vean o mostrar», dijo, enfatizando su deseo de enfocarse en su propio bienestar y felicidad. Esta filosofía se refleja en su enfoque hacia el dinero, que ve como una herramienta para alcanzar la tranquilidad y la libertad.
El trabajo como parte fundamental de su vida
Para Nazareno, el trabajo tiene un lugar preponderante en su vida. «Es importante porque hay algo que me divierte, el desafío, la cosa de cumplir», explicó. Desde muy joven, Nazareno ha estado involucrado en la industria del entretenimiento, comenzando a trabajar a los nueve o diez años y continuando hasta el día de hoy. «Nunca me ha costado», admitió, destacando su pasión por su profesión.
Sin embargo, Nazareno también ha aprendido a decir que no. «Con el tiempo aprendí a decir que no», confesó. «Me ha costado de a momentos por ahí, pero en estos momentos es recontra placentero poder decir no». Esta habilidad le ha permitido mantener un equilibrio saludable entre su vida personal y profesional.
Infancia y crecimiento personal
Nazareno nació en el Hospital Piñero y creció en barrios como Piedra BuenaParque Patricios y Moreno. Su infancia estuvo marcada por la movilidad ascendente de su familia, gracias al éxito de su padre en programas como De la cabeza y Cha cha cha. «No sobraba», recordó, pero también destacó cómo su familia lo apoyó en su camino hacia la independencia.
La relación de Nazareno con su padre ha sido compleja pero significativa. «Me ha dado herramientas y me ha metido en un mundo en el cual me dio más satisfacciones que amarguras», dijo, agradeciendo a su padre por abrirle las puertas a la industria del entretenimiento. A pesar de los desafíos, Nazareno ha logrado forjar su propio camino y construir una carrera exitosa.
Espiritualidad y conexión personal
Nazareno también ha explorado su espiritualidad a lo largo de los años. «No sé la liturgia de la iglesia, no la conozco tampoco, pero sentí algo», compartió sobre su experiencia en el Camino de Santiago de Compostela y la Peregrinación a Luján. Estas experiencias lo han llevado a reflexionar sobre su conexión con el mundo y su lugar en él.
La muerte de su perro, con quien compartió 17 años también ha sido un momento de reflexión profunda para Nazareno. «Tomé conciencia real de lo que puede ser la muerte con la partida de mi perro», confesó, destacando cómo esta experiencia lo ha llevado a valorar aún más la vida y sus momentos significativos.
Al mirar hacia el futuro, Nazareno espera ser recordado con cariño y alegría. «Ojalá que me recuerden y que se rían, que cuenten anécdotas», dijo, mostrando su deseo de dejar un legado positivo y duradero en la industria del entretenimiento y en las vidas de las personas que lo rodean.


