La cuarta marcha federal universitaria tuvo su punto central en Plaza de Mayo y se replicó este martes 12 de mayo en múltiples ciudades del país, impulsada por docentes, estudiantes y trabajadores no docentes. La movilización exigió al Gobierno el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario sancionada en agosto de 2026 y denunció el impacto que, según los convocantes, generan los recortes presupuestarios en la enseñanza superior y en los organismos de investigación. Los organizadores hablaron de una manifestación federal que acompañó la lectura de un documento conjunto y diversos testimonios de la comunidad académica.
Además de la concentración porteña, la protesta se desarrolló en al menos 15 provincias con columnas que partieron desde distintos puntos del Congreso hacia Plaza de Mayo y con actos locales en sedes universitarias. Las consignas combinaron reclamos por recursos con demandas sociales más amplias, y los organizadores resaltaron el papel de la universidad pública como espacio de inclusión social y producción de conocimiento. Autoridades sanitarias informaron que el operativo se desarrolló sin incidentes mayores, con solo dos asistentes mayores que recibieron atención en el lugar.
Alcance de la movilización y desarrollo en Plaza de Mayo
El acto central en Plaza de Mayo comenzó con la entonación del Himno Nacional y continuó con intervenciones de referentes universitarios y representantes de sectores afectados por los recortes, como organizaciones vinculadas a la discapacidad. Desde el escenario se presentó un documento consensuado que vinculó el reclamo por el financiamiento universitario con otras demandas sociales, incluyendo jubilaciones, salud y desarrollo industrial. Varias columnas de la ciudad y del interior confluyeron en la explanada; entre las delegaciones, partidos políticos como la Unión Cívica Radical marcharon con autoridades locales y nacionales al frente de sus columnas.
Acto central y consignas
En el documento leído en Plaza de Mayo, las casas de estudio defendieron la autonomía académica y alertaron sobre la pérdida de docentes e investigadores en carreras clave como las ciencias exactas y químicas, donde la ausencia de plantel afecta la continuidad de la formación. Las demandas incluyeron la garantía de fondos de funcionamiento y la recomposición salarial. Voces destacadas de la movilización pidieron que se garantice la autonomía científica y la sustitución de personal que se jubila o renuncia, advirtiendo consecuencias para la soberanía tecnológica y sanitaria del país.
Reclamos concretos y testimonios desde la calle
Estudiantes, graduados y padres se sumaron con testimonios sobre la situación en las facultades: reducción de comisiones, pérdida de docentes y mayor carga horaria para quienes permanecen. Ana Clara Goméz, graduada de la UBA, relató la preocupación por el cierre de cátedras en Exactas, mientras que jóvenes como Luna Álvarez, que estudia Psicología desde 2026, defendieron su derecho a estudiar con calidad. También participó la actriz Nacha Guevara, que recordó luchas históricas por la educación y resaltó el valor de la universidad pública como motor social. En el reclamo se repitió la consigna de que la educación no es un gasto sino una inversión.
Impacto en el interior y acciones locales
La movilización tuvo réplicas en ciudades como Mar del Plata, Bahía Blanca, Junín y sedes de la universidad nacional del Centro en Tandil, Olavarría, Azul y Quequén, además de concentraciones en Córdoba y Santa Fe. En Mar del Plata las actividades comenzaron a las 16 en el Complejo Universitario y en Bahía Blanca la columna finalizó con un acto a las 18, según las universidades locales. Las autoridades de salud pública coordinaron operativos para acompañar las concentraciones y minimizar incidentes, y los convocantes describieron la jornada como una demostración de alcance federal.
Respuesta oficial y discusión jurídica
La reacción del Gobierno incluyó repuestas desde la subsecretaría de Políticas Universitarias y la Oficina de la Respuesta Oficial, que cuestionó la forma en que se sancionó la Ley de Financiamiento Universitario y recordó la existencia de fallos que condicionan su ejecución por aspectos formales vinculados a la Ley N° 24.156 y la Ley N° 24.629. En el plano político, la diputada Silvia Lospennato expresó su apoyo a la marcha y reclamó el cumplimiento de la norma, mientras que referentes como Miguel Ángel Pichetto instaron al Ejecutivo a garantizar los recursos necesarios para las casas de estudio.
En redes, figuras públicas apoyaron la convocatoria y recordaron la importancia de sostener la investigación y la formación superior como pilares del desarrollo. La movilización concluyó con el llamado a la continuidad del reclamo y con el pedido de diálogo para definir fuentes de financiamiento que permitan aplicar la norma sin afectar la estabilidad fiscal, manteniendo la reivindicación de la comunidad universitaria por una educación de calidad y acceso para todos.
