El presidente Javier Milei centró su última visita a Israel en dos mensajes claros: respaldo a la acción conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán y la firma de un nuevo marco de cooperación denominado Acuerdos de Isaac. Recibido con elogios por el primer ministro Benjamin Netanyahu, Milei presentó una iniciativa que, según la presidencia argentina, replica en América Latina el espíritu de los Acuerdos de Abraham. A su vez, el mandatario argentino fue reconocido por el gobierno israelí y está previsto que reciba la Presidential Medal of Honour por su apoyo declarado.
Apoyo a la campaña y medidas diplomáticas
Durante su gira, Milei reafirmó el apoyo argentino a la llamada guerra contra Irán, iniciada el 28 de febrero, y recordó decisiones previas de su gobierno como declarar a la Guardia Revolucionaria Islámica y a la Fuerza Quds como organizaciones terroristas. Además, el Ejecutivo expulsó al máximo representante diplomático iraní en Buenos Aires, Mohsen Soltani Tehrani, el 2 de abril. En su discurso conjunto con Netanyahu, Milei evocó los atentados de la embajada de Israel y la sede de la AMIA en Buenos Aires como antecedentes que nutren el vínculo de solidaridad entre ambos países y sostienen la exigencia argentina de justicia.
Los Acuerdos de Isaac: objetivos y alcance
Los Acuerdos de Isaac fueron presentados como una iniciativa diplomática destinada a ampliar los lazos entre Israel y naciones latinoamericanas. El acuerdo propone reforzar vínculos diplomáticos, comerciales, culturales y estratégicos, además de articular esfuerzos conjuntos contra el terrorismo, el antisemitismo y el narcotráfico. Israel y Argentina son los primeros firmantes, y la Casa de Gobierno destacó que la propuesta busca sumar a otros países de la región que compartan esos valores. En la ceremonia, Netanyahu subrayó su esperanza de que más gobiernos latinoamericanos se adhieran a este marco.
Implicaciones prácticas y simbólicas
En el plano concreto, los acuerdos incluyen la apertura de vuelos directos entre Buenos Aires y Tel Aviv a partir de noviembre, un memorando de entendimiento en materia de inteligencia artificial y promesas de cooperación en seguridad. Milei señaló que, cuando las condiciones lo permitan, Argentina trasladará su embajada a Jerusalén, una decisión que definió como necesaria y justa. El memorando sobre IA plantea a Argentina como potencial hub tecnológico, apoyándose en capital humano, energía y un ambiente regulatorio favorable según la delegación.
Reacciones políticas y diplomáticas
La postura de Milei fue celebrada por figuras del gobierno israelí: Netanyahu habló de una postura de claridad moral y el ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, lo calificó como un líder audaz. También participó en el acto el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, quien destacó la afinidad entre Milei, Netanyahu y el expresidente Donald Trump. En público, el mandatario argentino mezcló gestos simbólicos y retóricos: pronunció su consigna habitual y expresó en hebreo el saludo tradicional, mientras visitaba el Muro de los Lamentos, un acto con fuerte carga simbólica para la comunidad judía.
Contexto histórico y comunidad judía
Argentina alberga la mayor comunidad judía de América Latina, con cerca de 300.000 personas, principalmente en Buenos Aires. El recuerdo de los atentados que dejaron 85 víctimas en la AMIA y 29 en la embajada de Israel en la década de 1990 sigue siendo un elemento central de la política exterior argentina en relación con Irán: los tribunales nacionales mantienen investigaciones y procesos en ausencia de los acusados, mientras el gobierno reclama cooperación internacional. Ese pasado alimenta, según Milei, la razón moral para alinearse con las acciones contra el régimen iraní.
Pasos siguientes y perspectiva regional
Con la firma de los Acuerdos de Isaac y la reafirmación del apoyo a la campaña contra Irán, Argentina y Israel consolidan un nuevo eje de cooperación que combina aspectos simbólicos, comerciales y de seguridad. Está previsto que Milei se reúna con el presidente israelí Isaac Herzog para continuar la agenda bilateral, que incluye la entrega de una condecoración y la implementación de los acuerdos técnicos. El resultado de este acercamiento dependerá ahora de si otras naciones latinoamericanas se suman y de cómo evolucionen las dinámicas en la región y el escenario global.