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4 junio 2026

Migrantes latinoamericanos enviados a Kinshasa bajo acuerdos migratorios con Estados Unidos

Vuelos con escalas dejaron a al menos 15 migrantes latinoamericanos en Kinshasa; autoridades de Perú y Ecuador explican condiciones y opciones de retorno

La noticia de que varios extranjeros fueron trasladados desde estados unidos hasta la ciudad de Kinshasa, en la República Democrática del Congo, encendió advertencias en ámbitos humanitarios y diplomáticos. Organizaciones locales, entre ellas el Instituto de Investigación en Derechos Humanos (IRDH), señalaron que los deportados proceden de países como Perú, Ecuador y Colombia y que no mantenían vínculos previos con el territorio congoleño. Según reportes de medios internacionales, se trataría de al menos 15 migrantes latinoamericanos, un traslado que plantea preguntas sobre la práctica de enviar personas a terceros países cuando no es posible el retorno directo a su nación de origen.

Esta operación forma parte de una política migratoria que facilita la expulsión a «terceros países» pactados mediante acuerdos bilaterales entre Estados. En los comunicados oficiales y en testimonios de organizaciones de derechos humanos se insiste en que algunos de los afectados mantenían procesos administrativos o medidas de protección en trámite en Estados Unidos. En varios casos, la detención y posterior salida del país fueron gestionadas por autoridades migratorias norteamericanas, incluyendo la agencia ICE, y culminaron con la llegada a un complejo cercano al aeropuerto de N’djili donde permanecen bajo vigilancia.

El traslado y la logística del envío

Las autoridades y fuentes humanitarias detallan que los vuelos incluyeron escalas y coordinación con entidades intermedias para aterrizar en Kinshasa. En este contexto, la logística implicó acomodación temporal en instalaciones hoteleras próximas al aeropuerto y custodia por parte de la Policía Nacional Congoleña. El movimiento, denunciado por el IRDH, ha sido señalado como irregular por quienes sostienen que no hubo suficiente claridad sobre el estatus jurídico que recibirían los migrantes al pisar suelo africano. Además, organismos de prensa como CNN han publicado reportes confirmando cifras y nacionalidades, lo que generó reacciones oficiales y pedidos de explicaciones a ambas administraciones implicadas.

Rutas, condiciones y incertidumbre

La operación dejó a las personas en una situación de incertidumbre respecto a su estatus y opciones. A pesar de que algunos viajeros contaban con trámites de asilo o medidas de protección en curso en Estados Unidos, terminaron siendo trasladados al Congo al no encontrarse una salida directa hacia su país de origen. Entre las preocupaciones figura la ausencia de documentación clara y la dificultad de acceder a asistencia consular inmediata. Expertos en migración advierten que la práctica de recurrir a terceros países puede complicar derechos fundamentales como el acceso a procesos de asilo o la protección frente a devoluciones forzosas.

Situación legal y humanitaria de los migrantes

Los gobiernos de los países de origen emitieron comunicaciones para precisar la situación de sus nacionales. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú confirmó que siete ciudadanos peruanos fueron recibidos bajo un acuerdo que contempla alojamiento temporal mientras sus solicitudes de asilo en Estados Unidos siguen tramitándose. La Cancillería peruana explicó que este mecanismo se aplica en casos donde un juez migratorio ha otorgado alguna protección en Estados Unidos o donde el retorno al país de origen representaría un riesgo. Por su parte, la Cancillería de Ecuador indicó que los compatriotas trasladados contaban con estatus migratorio regular en el Congo y que se activarían protocolos de retorno voluntario asistido para quienes deseen regresar.

Casos documentados y decisiones judiciales

Entre los casos concretos figura el de un ciudadano ecuatoriano cuyo pedido de asilo en Estados Unidos fue denegado; ante ese escenario solicitó a un juez no ser deportado a Ecuador y, por la resolución judicial, terminó siendo enviado a África en lugar de su país natal. Estas situaciones ilustran cómo fallos y acuerdos intergubernamentales pueden derivar en soluciones temporales que no necesariamente responden a la voluntad o seguridad de los migrantes. Además, el presidente Félix Tshisekedi declaró que la operación se enmarca en un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos y la describió como «estrictamente transitoria, temporal y limitada en el tiempo», atribuyendo la medida a una coordinación bilateral anunciada por el mandatario estadounidense Donald trump.

Reacciones y desafíos legales

La decisión de utilizar a la República Democrática del Congo como destino para estas deportaciones abrió debates sobre la legalidad y la ética de recurrir a terceros Estados. Organizaciones de derechos humanos cuestionan la transparencia del procedimiento y la protección de derechos básicos, mientras que los consulados de Perú y Ecuador están realizando entrevistas individuales para evaluar el deseo de retorno. En este marco, los protocolos de retorno voluntario asistido y los mecanismos consulares serán determinantes para resolver el futuro inmediato de las personas afectadas, cuya situación sigue siendo monitoreada por entidades internacionales y por la opinión pública.

Autor

Camilla Bellini

Camilla Bellini, antigua guía turística florentina, convirtió la visita a Santa Maria Novella en un proyecto multimedia: ahora dirige trabajos de fondo sobre patrimonios locales. En la redacción apoya itinerarios slow, firma dossieres sobre pequeños talleres y conserva su primer distintivo de guía de la ciudad como recuerdo único.