En una conversación directa, Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema de Argentina, aborda temas cruciales que afectan al sistema judicial del país. Desde su independencia hasta su relación con los presidentes que han marcado su trayectoria, Rosatti comparte reflexiones sobre la corrupción y la constitucionalidad en el entorno actual.
A sus 69 años, Rosatti destaca que su conexión con los mandatarios con los que ha trabajado, como Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei, ha sido casi inexistente. Asegura que nunca ha recibido llamadas de ellos para influir en decisiones judiciales. “Mi único norte es la Constitución y la ley”, enfatiza.
La Constitución y la dolarización
En una reciente entrevista con El País de España, Rosatti fue cuestionado sobre su postura respecto a la posible dolarización de la economía argentina. Explicó que la eliminación del peso a favor del dólar sería inconstitucional. Para él, la moneda de un país cumple varias funciones: ser un medio de intercambio, un referente de valor y un mecanismo para almacenar riqueza.
Rosatti sostiene que, aunque el dólar puede ser considerado un valor de reserva, la moneda nacional debe seguir siendo el peso, ya que la Constitución establece que solo se puede emitir la propia. Comparó esta situación con su admiración por Julia Roberts, señalando que, aunque le guste, no implica que ella sienta lo mismo por él. Así, el valor de la moneda nacional no debe depender de una moneda extranjera.
El papel del estado en la emisión monetaria
Rosatti argumenta que Argentina no puede adoptar una moneda extranjera como única forma de pago, ya que esto implicaría una falta de control sobre su valor, lo cual está prohibido por la Constitución. “No podemos tener una sola moneda extranjera porque no podemos emitirla ni establecer su valor”, aclara.
El magistrado también hace referencia a la histórica paridad del peso con el dólar durante los años 90, señalando que esta relación no se puede revertir. La economía real de un país no puede estar desvinculada de su moneda durante mucho tiempo.
Relación con los presidentes
Refiriéndose a su relación con el expresidente Mauricio Macri, Rosatti aclara que nunca tuvo contacto directo con él después de su nombramiento. A pesar de que Macri expresó en su libro que lamentaba su elección, Rosatti considera esto un indicativo de su independencia como juez. “No fui nombrado para estar de acuerdo con todo”, afirma.
Durante el gobierno de Alberto Fernández, la Corte Suprema enfrentó numerosas críticas y hasta intentos de juicio político. Rosatti detalla que tomaron en serio las acusaciones y respondieron a todas las mociones, aunque no encontraron fundamentos para el impeachment.
La situación actual con Javier Milei
Sobre Javier Milei, actual presidente, Rosatti dice que no lo conoce ni ha tenido contacto con él. Su relación con Milei se limita a un saludo formal el 1 de marzo en la apertura de sesiones. En cuanto a las decisiones judiciales, Rosatti menciona el caso de la confirmación de la sentencia contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el que se reflejan las tensiones políticas que rodean a la justicia.
Rosatti recuerda el día en que la Corte firmó la sentencia, sintiendo que había cumplido con su deber. A pesar de que una sentencia puede generar reflexiones profundas, en este caso, se sintió realizado al actuar dentro de los parámetros de la ley.
Desafíos en la justicia argentina
A sus 69 años, Rosatti destaca que su conexión con los mandatarios con los que ha trabajado, como Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei, ha sido casi inexistente. Asegura que nunca ha recibido llamadas de ellos para influir en decisiones judiciales. “Mi único norte es la Constitución y la ley”, enfatiza.0
A sus 69 años, Rosatti destaca que su conexión con los mandatarios con los que ha trabajado, como Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei, ha sido casi inexistente. Asegura que nunca ha recibido llamadas de ellos para influir en decisiones judiciales. “Mi único norte es la Constitución y la ley”, enfatiza.1
La importancia de la evidencia en los juicios
A sus 69 años, Rosatti destaca que su conexión con los mandatarios con los que ha trabajado, como Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei, ha sido casi inexistente. Asegura que nunca ha recibido llamadas de ellos para influir en decisiones judiciales. “Mi único norte es la Constitución y la ley”, enfatiza.2
A sus 69 años, Rosatti destaca que su conexión con los mandatarios con los que ha trabajado, como Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei, ha sido casi inexistente. Asegura que nunca ha recibido llamadas de ellos para influir en decisiones judiciales. “Mi único norte es la Constitución y la ley”, enfatiza.3