En un día excepcionalmente caluroso en Londres, la Tate Modern se ha convertido en el epicentro de una fridamanía que invade las calles de la ciudad. La exposición Frida: La creación de un ícono inaugurada el 25 de junio de 2026, promete romper récords de asistencia y atraer a más de 40 mil visitantes hasta principios del próximo año.
Esta muestra, desarrollada en colaboración con el Museo de Bellas Artes de Houston no solo celebra la obra de Frida Kahlo, sino que también explora su transformación en un fenómeno cultural global. A través de 10 salas, los visitantes pueden sumergirse en las influencias iniciales de la artista, su talento para el autorretrato y su impacto en movimientos artísticos como el neomexicanismo y el surrealismo.
Frida Kahlo: un símbolo de resistencia y diversidad
Frida Kahlo es mucho más que una pintora; es un símbolo de resistencia y diversidad. Su obra y su imagen representan la lucha contra la opresión por diversidad racial, fluidez de género, discapacidad y la condición de ser mujer. Generaciones conscientes de la necesidad de luchar por la igualdad han adoptado a Frida como una de las figuras de mayor influencia en la historia del arte.
La exposición incluye objetos personales de la artista, como corsés, huipiles y joyas, gracias al apoyo de la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura Alejandra de la Paz Nájera. Estos artefactos, junto con fotografías y un corto video que muestra a Frida cuidando de su imagen, ofrecen una visión íntima de la vida de la artista.
La influencia de Frida Kahlo en el arte contemporáneo
Una de las obras emblemáticas de la exposición es Autorretrato con collar de espinas y colibrí realizada durante el breve periodo de divorcio de Frida Kahlo y Diego Rivera. Esta pieza, que adorna las calles de Londres, es un ejemplo de cómo la artista utilizaba símbolos religiosos y personales para expresar su dolor y su deseo de reconciliación.
La exposición también explora la relación de Frida Kahlo con el surrealismo un movimiento que ella siempre negó formar parte. A través de obras como El marco y Diego y Frida los visitantes pueden apreciar cómo la artista rechazaba la etiqueta de surrealista, argumentando que lo que ella pintaba era su realidad.
La fridamanía en las calles de Londres
La influencia de Frida Kahlo no se limita a las paredes de la Tate Modern. Seis instalaciones en las calles de Londres rinden homenaje a la artista mexicana, creando un ambiente que parece un tianguis mexicano. Entre los asistentes, se pueden ver a personas con flores en el pelo al estilo de Frida y hasta una señora con un perro amarrado al pecho con un simulacro de rebozo.
La exposición también incluye una sala dedicada a la mercancía que explota la figura de Frida Kahlo, destacando un gabinete de muñecas y una edición limitada de la fotografía de Mary McCartney y Tracy Emin, Siendo Frida. Esta sección analiza cómo los derechos de su rostro y sus colaboraciones con marcas comerciales han llevado a Frida a estar presente en productos cotidianos.
La preventa de la exposición augura récords de asistencia, y la fridamanía sigue creciendo en Londres, con instalaciones que rinden homenaje a la artista mexicana en lugares inesperados, como una ventana con un gran perico, como salido de uno de sus cuadros.



